‘El perrito’ no pasa de moda
- viernes 13 de enero de 2012 - 12:00 AM
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Agrega El Siglo en Google ↗️Para los humanos, ‘la posición del perrito’ tiene una connotación ‘animal’ tremenda.
A algunas mujeres no les gusta dar la espalda a su pareja, no verlo o no tenerlo ante sus ojos. Otras, al contrario, aprecian estar liberadas de la mirada del hombre, sobre todo si él acostumbra observar cada detalle de su cara para encontrar los signos de la excitación.
La mujer se sentirá bien a cuatro patas o de rodillas, el torso o solo la cabeza apoyada en la cama si está a buena altura. Si se adentra en los exteriores de la habitación, el sofá o cualquier otro mueble también son adecuados. Ella disfrutará del placer de estar pasiva o, al contrario, participará en el balanceo y jugará con los impulsos de cadera, acompañando el vaivén y reforzando su efecto. También se deleitará al tener acceso libre al clítoris con su mano.
A los hombres les encanta esta posición por la perspectiva que les muestra del cuerpo femenino, la cintura resaltada, las caderas y las nalgas realzadas. La penetración se realiza entre los voluptuosos glúteos, una particularidad fisiológica de la especie humana (los monos no tienen) que se puede apreciar durante todo el acto sexual, a la par que las manos acarician esas curvas y se agarran a las caderas.
La penetración tiende a ser menos profunda, las nalgas mantienen al hombre a una cierta distancia, lo que puede ser de utilidad cuando el pene es largo. Para compensar, el ángulo de la penetración provoca a menudo un placer más intenso a ambos.