Parece sexo casual, pero es de los más placenteros
- lunes 01 de febrero de 2021 - 12:00 AM
Para comenzar la decisión de tener un encuentro de sexo casual es personal y nadie debe criticarla. Cada quien maneja su intimidad de la forma que considera adecuada, y si estás soltera y te apetece un desliz de una noche con alguien, simplemente debes tener en mente algunas premisas básicas para dar el paso y disfrutarlo al máximo, sin arrepentimientos.
Una vez que sepas que la protección está garantizada, entonces llega el momento de disfrutar del sexo casual. Para neutralizar cualquier expectativa, posible enganche o necesidad de volver a verte con esa persona recuerda: se trata simplemente de sexo. No son una pareja, no se ha hablado de la posibilidad de serlo y muy probablemente ninguno de los dos lo espera tampoco.
Ni siquiera por un segundo te detengas a imaginar lo que la otra persona va a pensar de ti si haces esto o aquello. Una de las claves para disfrutar el sexo casual parte de la base de entender que ambos están allí por lo mismo: para disfrutar y pasarlo bien. Poco importa si tu dices esto o haces aquello, qué pensará de ti. ¡No nos interesa qué piensa él! y a él tampoco le importan lo que pienses tú. Hay atracción, hay deseo y ganas de pasarlo bien y eso basta.
¡Deja que te complazcan! Siéntete libre de pedir y de ofrecer, de pasarlo bien, de vivir el encuentro con intensidad y sin tabúes. Se trata de una aventura de una noche, de algo que ambos hacen porque así lo desean, por eso hay que vivirlo de manera intensa y sin escatimar en el disfrute.
Estás ahí para pasarlo bien, por eso no temas expresarte y disfrutar cada segundo al máximo.
Una vez que el sexo ha acabado recuerda: él no es tu pareja. Pasar horas en la cama acurrucados hablando y riendo, contarle cosas personales acerca de ti o abrirte y compartir aspectos íntimos de tu historia o carácter no es lo apropiado en estos casos. De hecho lo ideal sería mantener una conversación cordial, disfrutar de unas risas y luego, si no estás en tu casa, despedirte e irte. Si están en tu casa, tampoco temas decir que mañana tienes cosas importantes que hacer, que debes despertar temprano o cualquier otra excusa para amanecer sola y tranquila.