Revisar historiales médicos ajenos las llevó a prisión
- miércoles 16 de septiembre de 2026 - 10:13 AM
Entrar al historial médico de otra persona utilizando las credenciales de acceso de un centro sanitario puede tener consecuencias penales, incluso cuando quien consulta la información es un profesional de la salud. Varios casos han terminado en los tribunales con condenas de prisión e inhabilitación.
Uno de los casos más recientes corresponde a la Audiencia Provincial de Badajoz, que en noviembre de 2024 condenó a dos enfermeros por acceder sin autorización a las historias clínicas de dos amigos. Según la resolución, ambos profesionales realizaron varios accesos sin que existiera consentimiento ni justificación asistencial.
Cada uno fue condenado a tres años y tres meses de prisión, además de una multa de 21 meses, por un delito continuado de descubrimiento y revelación de secretos cometido por funcionario público.
El caso se suma a otros procesos en los que los tribunales españoles han considerado que la consulta injustificada de información sanitaria constituye una vulneración grave de la intimidad.
En 2023, la Audiencia Provincial de Pontevedra condenó a una enfermera a tres años y 10 meses de prisión después de que accediera en 196 ocasiones al historial clínico de su expareja y en otras 124 ocasiones al de la nueva pareja de este. Los hechos ocurrieron entre enero de 2016 y octubre de 2019.
Además de la prisión, la enfermera fue condenada a pagar una multa de 4.050 euros, quedó inhabilitada durante nueve años y recibió una prohibición de aproximarse a los afectados durante tres años.
Otro caso llegó hasta el Tribunal Supremo de España.
En marzo de 2021, el máximo tribunal confirmó una condena de dos años de prisión y seis años de inhabilitación contra una enfermera del Servicio Aragonés de Salud que accedió al historial médico de una antigua amiga desde el centro de salud donde trabajaba.
Los casos tienen un elemento común: que una persona tenga acceso técnico a un sistema sanitario por razón de su trabajo no significa que pueda consultar libremente los expedientes de otros pacientes.
La información contenida en una historia clínica incluye datos especialmente sensibles, como diagnósticos, tratamientos y antecedentes médicos.
Por eso, los tribunales han diferenciado entre el acceso necesario para prestar atención sanitaria y las consultas realizadas por motivos ajenos a la actividad profesional.