Beber agua era como tragar vidrios: perdió más de 90 libras en un año
- jueves 16 de abril de 2026 - 3:48 PM
Lo que a los 15 años fue diagnosticado erróneamente como una inflamación del nervio ciático, terminó por convertirse en una condena de dolor crónico y parálisis. A sus 31 años, Shayla enfrenta una combinación devastadora de Síndrome de Dolor Regional Complejo (CRPS) y gastroparesia, una condición que ha paralizado su sistema digestivo y la mantiene en una lucha constante por la supervivencia.
La gravedad de su estado alcanzó un punto de no retorno hace tres años. Ante la incapacidad total de su estómago para procesar sólidos y líquidos, depende de la nutrición parenteral total (TPN) para subsistir. Esta dependencia de líneas intravenosas y bombas de infusión permanentes la obligó a cerrar su negocio y abandonar su vida profesional debido a una fatiga extrema y desmayos recurrentes. “Soy una mujer de 90 años en el cuerpo de una de 31”, describe con crudeza.
El cuadro clínico se agravó tras perder más de 90 libras en menos de un año, dejando incluso la hidratación básica como una meta inalcanzable: para ella, beber agua se siente “como tragar fragmentos de vidrio”.