Un año de silencio: familia de Anabel sigue sin respuestas
- sábado 28 de marzo de 2026 - 12:00 AM
El reloj de la justicia parece haberse detenido para la familia de Anabel Valdivia. Se cumple un año desde aquel día en que José Alberto Atencio, alias ‘Chungo’, decidió romper el silencio y señalar el punto exacto donde, supuestamente, yacían los restos de la joven bocatoreña; pero, para sus seres queridos, la verdad sigue enterrada bajo un cerro de expedientes y burocracia.
A pesar de que los restos óseos fueron recuperados tras dos intensas diligencias en una finca de difícil acceso, en el corregimiento de Guacá, la familia denunció que el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMELCF) aún no les entrega el resultado de las pruebas genéticas. No saben, con certeza científica, si esos huesos pertenecen a Anabel.
Fue en abril del año pasado cuando ‘Chungo’, buscando beneficios, como un cambio de celda, llevó a los peritos hasta una quebrada profunda a la que solo se puede acceder en 4x4. Allí, la Fiscalía de Homicidios y antropólogos forenses recolectaron lo que quedaba de un cuerpo, alimentando la esperanza de la familia de darle cristiana sepultura.
“Seguimos esperando una respuesta clara que nos permita cerrar este capítulo tan doloroso”, manifestó con impotencia Isaac Valdivia, hermano de la víctima.
La demora ha generado un mar de dudas. Para los familiares, resulta inconcebible que, tras casi un año, no exista un informe que confirme o descarte el parentesco. Mientras tanto, la pieza clave para la paz mental de los Valdivia sigue bajo llave en un laboratorio.
Por ahora, la incertidumbre es el único veredicto que ha recibido esta familia humilde, que solo pide que la ciencia termine de confirmar lo que el confeso homicida ya admitió con frialdad ante las autoridades.
Anabel, de 29 años, desapareció el 8 de agosto de 2021, tras salir de su residencia en David para una supuesta entrevista laboral. José Atencio fue condenado a 16 años de prisión por privación de libertad y robo relacionados con este caso.