Último juego de su vida
- lunes 28 de marzo de 2011 - 12:00 AM
A hí estaba Francia Camarena con la mirada fija hacia el cuerpo inerte de su hijo, tirado en la tierra con una toalla blanca sobre el rostro. A José Antonio Valencia, de 19 años, lo acababan de asesinar con dos tiros, uno en la cara y el otro en el tórax.
Francia permaneció así, como abstraída, durante media hora, hasta que el personal de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) se la llevó a la subestación de Alcalde Díaz, para que diera su declaración sobre el suceso en el que su hijo resultó muerto.
Ayer, como es costumbre los domingos en La Cabima, en la cancha de fútbol del sector 11 había juegos de la liga en la que José Antonio, apodado ‘Chino Malaria’, jugaba como defensa para el equipo ‘La Fabela’.
A eso de las 3:00 p.m. se terminó el juego, José Antonio y sus compañeros de equipo se fueron a tomar cervezas a un costado de la cancha. La jornada de fútbol ya había terminado y los jóvenes permanecieron en el lugar un par de horas, hasta que llegaron cuatro sujetos que, según dijeron algunos testigos, viven en el sector 6 de La Cabima.
Uno de ellos sacó un revólver calibre 38 y disparó dos veces contra la víctima, que estaba en medio del grupo de muchachos que libaban.
Al escuchar las dos detonaciones, la gente que estaba en el lugar gritaba aterrorizada y corría para alejarse del lugar. Mientras los homicidas escapaban entre la gente, el sujeto armado le soltaba balas. Otras dos personas resultaron herida por los disparos: José Antonio Camaño Pérez, de 28 años, fue impactado en muslo izquierdo y Orlando Batista Samudio, de 33, en ambas piernas. Ambos fueron trasladados por sus familiares al Hospital San Miguel Arcángel.
Vecinos del lugar llamaron al Sistema Único de Manejo de Emergencias 911, pero cuando llegó el personal ya José Antonio estaba muerto.
Los presentes identificaron a los supuestos asesinos, tres de los cuales fueron detenidos 25 minutos después del crimen. Entre los capturados están dos que son hermanos, de 21 y 19 años, y un adolescente de 14 años. El cuarto sigue prófugo.
Las autoridades no descartan que el hecho sea por viejas rencillas, como móvil del crimen.