Sepultan a asesinada en Olá
- jueves 31 de marzo de 2011 - 12:00 AM
E loisa Castillo Castillo, la mujer que el pasado lunes fuera asesinada a martillazos por su pareja Celso González Castillo, fue sepultada en el Cementerio Municipal del distrito de Olá, Penonomé la tarde de ayer, miércoles, en medio del dolor de los familiares y amigos.
‘Te odio, te odio, Celso. Nunca te perdonaré. Me arrebataste a mi madre. Te odio, Celso’, gritó Manuelito, sobre el ataúd de Eloisa, lo que rompió el silencio.
El hijo de la pareja que cumplió 17 años ayer, en medio de la misa y entierro de su madre, jamás quiso llamar a su progenitor como padre.
Manuelito, como se le llama al hijo de la víctima, no soportó ver a su madre dentro de un ataúd, por lo que una tía tuvo que darle el consuelo que inicialmente no quería.
Durante la misa que inició a eso de las 3:00 p.m. en la iglesia de San Lucas, en Olá, Penonomé, el sacerdote pidió más unidad y tolerancia en la familia. A la vez, dijo que la mujer debe recibir más protección ante situaciones como esta , pues la violencia se está apoderando de la sociedad. Hay que rezar y acercarse más a Dios Todopoderoso.
Una vez terminado el servicio religioso, donde acudió gran cantidad de personas entre familiares, amigos, compañeros de trabajo del Consejo Provincial y autoridades locales, el cortejo fúnebre se dirigió hasta el Cementerio Municipal, donde se le dio cristiana sepultura al cuerpo de Eloisa.
Algunos moradores señalaron que casualmente hace cuatro años, justo un 28 de marzo, fue asesinada una joven en la comunidad de Burrica de Olá. Su compañero sentimental la mató por celos a punta de pedradas, con el de Eloisa, ya suman dos homicidios pasionales en este distrito. En ambos casos, las bebidas alcohólicas estuvieron presentes.
‘En este distrito se están dando muchos casos de violencia contra la mujer donde una boleta de protección no sirve para nada’, manifestó Cecilia Vergara, residente en Olá.
Agregó que hay cinco cantinas y que pronto abrirán otra más, por lo que piden a las autoridades que no permitan esto, pues este es el detonante en las agresiones físicas dentro de la familia en el distrito menos desarrollado, en la provincia de Coclé.
‘Eloisa era una mujer muy trabajadora. Esto debe servir de ejemplo para que no se abran más cantinas, pues Celso estuvo libando en una antes de cometer el crimen’, dijo una vecina.