Senafront da dos golpes certeros a la delincuencia
- domingo 11 de enero de 2026 - 5:30 PM
Dos golpes certeros a la delincuencia marcaron la jornada de este domingo bajo la Operación Escudo de Acero. Desde la frontera con Costa Rica hasta las selvas de Darién, las unidades del Servicio Nacional de Fronteras(Senafront) le cerraron el paso a quienes mantenían cuentas pendientes con la justicia.
La tranquilidad de la zona fronteriza de Paso Canoas se vio interrumpida por la destreza de las unidades del Grupo de Reacción Inmediata Motorizada (GRIM). En medio de un operativo de verificación, los uniformados interceptaron a un hombre de 58 años cuya actitud levantó sospechas.
Al verificar sus generales en el sistema, saltaron las alertas: el sujeto no tenía uno, sino dos oficios de captura vigentes. Las órdenes emanaban del Juzgado Liquidador de Casos Penales de la provincia de Colón, donde se le requiere por el presunto delito de Blanqueo de Capitales.
El ciudadano, que pensó que la distancia lo protegería de su pasado en la Costa Atlántica, ahora deberá enfrentar a la autoridad competente para responder por los movimientos de dinero de dudosa procedencia que se le imputan.
“Amigo de lo ajeno” no perdonó ni la escuela
Mientras tanto, el Batallón Fluvial Sambú mantenía su despliegue preventivo bajo el Plan Firmeza. Durante un recorrido por la comunidad de Puerto Indio, las unidades lograron la aprehensión de un ciudadano que figuraba en la lista de los más buscados por atentar contra el futuro de la juventud.
El aprehendido mantenía un oficio por el delito contra el patrimonio económico (hurto), tras haber sido señalado como responsable de sustraer bienes de un plantel educativo de la zona.
Tras su captura, el sospechoso y la documentación correspondiente fueron remitidos de inmediato a las autoridades judiciales para el debido proceso.
Estas acciones forman parte de la Operación Escudo de Acero, reforzando la presencia del Estado en los puntos más críticos del territorio nacional.
Las autoridades recalcan que no habrá “zona segura” para quienes pretendan evadir la ley, ya sea por delitos financieros o por afectar el patrimonio de las instituciones públicas.