Mató a la novia y la enterró en una fosa

El femicidio ocurrió en Bugaba hace 7 años en Chiriquí. El asesino está preso.
  • domingo 20 de agosto de 2023 - 12:05 AM

El 11 de noviembre de 2016 la profesora Diosila Martínez Villareal salió de su casa ubicada en El Bosque de Bugaba en la provincia de Chiriquí en compañía de su hija de 3 años. No regresó.

A la mañana siguiente su hija de 3 años fue hallada abandonada en una calle en Santo Domingo de Bugaba. Ella desapareció.

Tras 23 días de búsqueda por parte de la Policía Nacional y familiares, el 15 de noviembre la docente fue hallada enterrada en una fosa común en una finca privada en Salitral de Renacimiento. Tenía los pies atados.

¿Quién había acabado de esa forma con la vida de la profesora Dosilia? La sospecha recayó en Roberto Moreno Grajales, un profesor de matemáticas y pareja sentimental de Dosilia, quien había huido a Costa Rica precisamente el 11 de noviembre, día en que desapareció la educadora.

La Policía Nacional puso la alerta y ofreció una recompensa de 15 mil dólares para lograr su captura.

El 6 de marzo de 2018, Grajales fue capturado en Puerto Jiménez, Costa Rica, luego de una operación de vigilancia y seguimiento del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Interpol de ese país. Fue extraditado a Panamá y apenas pisó suelo istmeño quedó detenido.

Las investigaciones determinaron que Diosila, quien dictaba clases en la escuela de Puerto Armuelles, fue asesinada a punta de golpes y la mayoría de las heridas las mantenía en el rostro.

Los análisis forenses determinaron que Diosila recibió heridas con objeto punzocortante en las costillas 7 y 8 , pero lo que realmente la mató fue un golpe que recibió en el rostro con objeto contundente que le causó 3 fracturas en el cráneo. Además no tenía su mano izquierda y desde el área del tórax hasta los genitales no tenía nada, por lo que no se pudo establecer si había sido violada.

Tras el crimen los investigadores revisaron el vehículo de Grajales y encontraron una mamadera. También analizaron cámaras de videovigilancia donde se observa a Diosila subiendo al auto de su novio.

Durante la desaparición los familiares de la mujer aseguraron que "ella nunca abandonaría de esa forma a su hija ni se ausentaría durante tanto tiempo del hogar'.

Grajales, durante el juicio que se le hizo por el femicidio, aseguró que era inocente y que no había asesinado a la profesora, mientras que familiares de la víctima aseguraron que él había acabado con la vida de Diosila, porque ella ya no quería nada con él.

La audiencia se realizó el 24 de junio de 2019, tres años después del asesinato y fue declarado culpable.

Maritza Grajales, prima de Roberto Moreno Grajales, confirmó en audiencia que ‘le pidió una pala y una silla de montar caballos' el 11 de noviembre del 2016, día en que desapareció Diosila.

La testigo relató que el día 11 de noviembre de 2016, Roberto llegó a las 4:00 de la tarde buscando una pala y una silla de montar y que demoró entre 50 minutos a una hora y regresó a entregar la pala llena de lodo.

Otros testigos argumentaron en el juicio que Grajales acechaba a la docente tras haber terminado la relación con él.

Diosila le había comentado a un familiar que había decidido romper la relación porque Grajales se había vuelto muy agresivo, obsesivo y controlador.

‘No la dejaba tranquila, la llamaba a cada rato', contó una de las hermanas de la víctima.

Grajales paga condena de 30 años de prisión por el crimen de la profesora Diosila.