Lo mataron en su cumpleaños
- miércoles 29 de junio de 2011 - 12:00 AM
J osé Ricardo Vásquez Herrera, de 20 años, quería cambiar. Su propósito era dejar atrás los errores que había cometido en su corta vida y buscar trabajo para criar a su hija, de 23 días de nacida, pero cinco sujetos se encargaron de acabar con ese sueño, asesinándolo a tiros.
El hecho de sangre se registró la noche de este lunes en el sector N°.1 de San Vicente, en Chilibre.
Familiares de la víctima narraron a El Siglo que José, quien cumplió 20 años el día del homicidio, se encontraba conversando con un amigo en la vereda La Tosca, cuando cinco hombres armados se le acercaron y le dispararon a quemarropa.
El joven logró huir, pero se desplomó cerca de un basurero, donde sus familiares lo encontraron agonizante. A sus parientes les costó levantarlo del suelo, pues José era un joven alto y de contextura gruesa. Con mucha dificultad, lo introdujeron en el auto y lo llevaron al cuarto de urgencias del Hospital San Miguel Arcángel, donde falleció a los pocos minutos de haber ingresado.
La víctima mantenía dos balazos en su costado derecho y otro en la nariz. Mario Ortega, de 16 años, quien se encontraba con José al momento del ataque, recibió un tiro en el hombro izquierdo y fue llevado al centro médico. Luego de ser atendido por los galenos, fue enviado a su casa.
DESCONOCEN MÓVIL
Corina Sánchez de Martínez, de 62 años, abuela de José, dijo desconocer por qué asesinaron a su nieto, pero de lo que sí está consciente, es que no fue para robarle. La mujer comentó que su nieto estuvo preso hace año y medio por supuestamente participar con otros jóvenes en un asalto a un carro de reparto en Chilibre.
En cuanto al móvil, se desconoce por qué lo asesinaron. Sus familiares aseguraron que no tenía enemigos ni había recibido amenazas de muerte.
‘Casualmente, ayer, lunes, estaba feliz porque fue a firmar el documento que le daba la libertad y además era el día de su cumpleaños’, recordó Corina, sosteniendo la foto del mayor de sus cuatro nietos.
‘Él me prometió que iba a cambiar, que buscaría trabajo y dedicaría más tiempo a su hija. Que su vida iba a ser diferente’, sostuvo la abuela.
Antes que estuviera preso, José se ganaba la vida reparando neveras, pues se graduó de refrigeración en el colegio Ángel Rubio.
‘Él era un muchacho muy cariñoso con su bebé y con todo el mundo’, puntualizó.
JUSTICIA EN MANOS DE DIOS
La señora Corina recordó que la última vez que lo vio fue la noche del lunes, cuando estuvo en su casa y le dijo que iba a dar una vuelta y regresaría. Minutos después, vieron cinco sujetos, residentes en el sector conocido como La Unión, caminar por el área. Ella estaba viendo televisión cuando escuchó los disparos, pero nunca se imaginó que habían herido mortalmente a su nieto.
Cuando le avisaron, salió corriendo y lo hallaron tirado cerca del basurero.
‘No le salía sangre por ningún lado, lo único que pedía era que lo ayudaran’, recordó la mujer.
‘La justicia se la dejó a Dios, porque la Policía no hace nada en estos casos’, expresó entre lágrimas Corina.
Por este homicidio, según las autoridades, hay un sujeto detenido, presuntamente uno de los involucrados en el crimen. Los otros cuatro aún permanecen prófugos.
‘Él no era un muchacho de parranda, era alegre y muy amoroso’, aseguró.
Residentes del lugar comentaron que este es el tercer crimen que se comete en esa vereda.