Leonardo murió a punta de golpes

En la calle principal de El Palmar, en el corregimiento Juan Demóstenes Arosemena, en Arraiján, hay consternación. Leonardo Enrique Brow...
  • miércoles 28 de diciembre de 2011 - 12:00 AM

En la calle principal de El Palmar, en el corregimiento Juan Demóstenes Arosemena, en Arraiján, hay consternación. Leonardo Enrique Brown López, de 22 años, fue asesinado a golpes la noche del lunes. Quienes lo conocieron lo recuerdan como un muchacho trabajador que no tenía problemas con nadie.

Leonardo llevaba un mes de trabajar como camillero en el hospital Nicolás A. Solano de La Chorrera. Anteriormente había laborado en un supermercado ubicado en Vacamonte.

Se graduó de bachiller en el Instituto Profesional y Técnico Fernando de Lesseps, en Arraiján, pero por circunstancias de la vida no logró ingresar a la universidad. Tuvo que dedicarse a trabajar.

Marcos Ortiz, su hermano, lo recordó como un buen muchacho que no tenía problemas con nadie del sector donde vivía.

‘Era un buen muchacho, en la casa cumplía con todo’, expresó Marcos con tristeza.

Lo único malo que tenía Leonardo, de acuerdo con Marcos, era que le gustaba tomar licor. El día de su muerte estaba tomando con unos amigos de la barriada, tras haber salido de su trabajo. Aparentemente se encontró con unos enemigos, con quienes mantenía viejas rencillas.

Leonardo no era un muchacho mal portado, era tranquilo, insistió el hermano del joven asesinado.

Ortiz, ante este crimen, solo pide que se haga justicia por la muerte de su hermano y que los responsables del homicidio paguen su delito.

‘Yo le pido a los jóvenes de Arraiján que se salgan de los problemas, de los malos caminos, de los vicios y de las malas amistades’, dijo.

El cadáver de Leonardo fue hallado a las 10:30 p. m. del lunes tirado en el cuadro de fútbol de El Palmar, con golpes en la cara y en el cuello, producto de una riña tumultuaria.

En un operativo, la Policía detuvo a los presuntos autores del crimen, un panameño y un colombiano, de 21 y 22 años, respectivamente. Ambos quedaron a órdenes de las autoridades.