El Zodiaco: el asesino que retó a los medios y nunca cayó
- domingo 15 de febrero de 2026 - 12:00 AM
Entre 1968 y 1969, un criminal convirtió el norte de California en territorio de miedo. No era un homicida común. Disparaba, apuñalaba y luego enviaba cartas a los periódicos burlándose de la Policía. Firmaba con un símbolo extraño: un círculo con una cruz. Se hacía llamar “Zodiac”.
La pesadilla comenzó el 20 de diciembre de 1968, en Benicia. Una pareja de jóvenes estaba dentro de su carro en una zona apartada cuando un hombre se acercó y abrió fuego sin mediar palabra. El muchacho murió. La joven sobrevivió y dio una descripción general: hombre blanco, robusto, rostro ancho.
Pero el 4 de julio de 1969 ocurrió otro ataque similar en Vallejo. Otra pareja, otro vehículo, disparos en la oscuridad. Esta vez hubo un sobreviviente que confirmó el mismo patrón: un agresor frío, calculador, que desaparecía sin dejar rastro.
El 1 de agosto de 1969, tres periódicos recibieron cartas casi idénticas. Dentro había un mensaje escrito a mano y un criptograma dividido en partes. El remitente exigía que publicaran el texto en primera plana o seguiría matando. Decía ser el responsable de los ataques recientes.
En septiembre volvió a atacar, esta vez en Lake Berryessa. Apareció con una capucha negra que cubría su cabeza y llevaba cosido en el pecho el símbolo del círculo cruzado. Amarró a una pareja y los apuñaló. Antes de huir escribió en la puerta del vehículo las fechas de los crímenes anteriores y firmó como siempre.
El 11 de octubre de 1969 asesinó a un taxista en San Francisco. Testigos lo vieron caminar tranquilamente tras el disparo. La Policía estuvo cerca, pero una confusión en la descripción permitió que escapara.
Desde entonces, el Zodiaco convirtió el crimen en un juego psicológico.
Enviaba amenazas constantes. Describía detalles que solo el asesino podía conocer. Aseguraba que había cometido más homicidios de los confirmados. Incluyó mensajes cifrados que durante décadas desconcertaron a expertos. Uno de esos criptogramas, compuesto por 340 caracteres, fue descifrado recién en 2020 por investigadores independientes.
California vivía en tensión. Las parejas dejaron de frecuentar lugares solitarios. Cada carta publicada alimentaba el miedo colectivo.
Hubo sospechosos. El nombre que más sonó fue el de Arthur Leigh Allen, un exmaestro señalado por conocidos. Sin embargo, las pruebas de caligrafía y el ADN parcial nunca fueron suficientes para acusarlo formalmente.
Con el paso del tiempo surgieron más teorías: que el asesino pudo haber actuado con ayuda, que exageró el número de víctimas o que murió sin revelar su identidad.
Su última comunicación confirmada data de 1974. Después, silencio absoluto.
Más de 50 años después, el expediente sigue técnicamente abierto. Investigadores aficionados han afirmado haber resuelto el misterio, pero las autoridades nunca han confirmado oficialmente una identidad.
El Zodiaco no solo mató personas. También entendió el poder de la exposición mediática. En una época sin redes sociales, utilizó la prensa como altavoz para amplificar el pánico.
Su símbolo, el círculo cruzado, todavía aparece en libros, documentales y películas. Pero detrás del mito quedan víctimas reales y familias que jamás obtuvieron respuestas.
El Zodiaco se convirtió en un fantasma que desafió al sistema judicial de aquella época.