- miércoles 15 de abril de 2026 - 12:00 AM
El pasado viernes en una escuela primaria ubicada en Alcalde Díaz un grupo de siete estudiantes de sexto grado estuvieron a punto de asesinar a otro compañero.
Bajo la fachada de un juego, atrajeron a un pequeño de tan solo 6 años hacia el patio trasero y allí, la “inocencia” se disipó para dar paso a una crueldad macabra.
Utilizaron cordones de zapatos y amarraron a la víctima.
Con el mismo material, procedieron a asfixiarlo, apretando el nudo alrededor de su cuello con la intención de apagar su vida.
Una pequeña que lo vio todo intento detener la barbarie, pero la niña fue recibida con la violencia física de los agresores, que la golpearon.
La niña, en un acto de valentía, corrió hacia una docente buscando un salvavidas, pero sus súplicas de ayuda cayeron en saco roto.
—”¡Están ahorcando a un niño, maestra!” —gritó la pequeña con el corazón en la boca.
—”Están jugando” —fue la respuesta gélida de la maestra.
Solo la astucia de la niña, quien mintió a los agresores asegurando que la maestra ya venía en camino, logró que los victimarios soltaran su presa y huyeran.
Cuando el auxilio finalmente llegó, el panorama era dantesco: el niño tenía lengua afuera.
Tras días de angustia en cuidados hospitalarios, el pequeño sobrevive, pero el trauma permanece tatuado en la memoria del pequeño.
Los familiares y docentes ahora se preguntan cómo siete niños pudieron albergar la oscuridad suficiente para intentar arrebatarle el aliento a un compañero que apenas empieza a vivir.
Lo triste del caso es que los padres de los agresores los defienden alegando que ellos no fueron. Pero todo quedó grabado en video.