Asesinan a varón en calle 25, El Chorrillo

M atan al tocador de tumba de la iglesia. Las balas y el terror se apoderaron de quienes residen en los edificios La Renovación, en call...
  • domingo 05 de febrero de 2012 - 12:00 AM

M atan al tocador de tumba de la iglesia. Las balas y el terror se apoderaron de quienes residen en los edificios La Renovación, en calle 25, El Chorrillo, luego de que la mañana del sábado, Orlando Kerr, de 50 años, fuera asesinado de nueve tiros frente a la casa de un amigo.

El hecho se registró a las 9:20 de la mañana, cuando ‘Kené’, apodo con el que era conocido Orlando, acababa de llegar con sus herramientas para pintar el departamento de una vecina.

Orlando era pintor y residía en calle La Huerta, en El Chorrillo. Según vecinos del lugar, el llegó hasta la casa de uno de sus mejores amigos, en La Renovación, porque ahí acostumbraba llegar a cambiarse y dejar sus pertenencias para salir a trabajar.

TRAGEDIA

Luego de haberse preparado para salir a ganarse unos reales, ‘Kené’ salió de la casa, sin saber que afuera se encontraba su agresor, esperándolo para despojarlo de su vida.

El homicida, con pistola en mano, salió al encuentro de ‘Kené’ y sin mediar palabra jaló el gatillo sin detenerse hasta después de nueve detonaciones, cuando vio a su víctima desplomada en el suelo.

Tras el inexplicable ataque, el asesino se fugó, por lo que ningún testigo pudo reconocerlo. Mientras, la sangre de ‘Kené’, que yacía en el suelo, brotaba de su cuerpo inerte.

DOLOR Y CONFUSIÓN

Terminado el peligro, residentes del lugar salieron con gran curiosidad a saber de quién se trataba. Era Orlando Kerr, aquel a quién El Chorrillo vio crecer y saludar a sus amigos, pero esta vez estaba ensangrentado y sin vida, al lado de unas bolsas de basura.

La tristeza era evidente en el rostro de cada uno de sus conocidos, algunos guardando silencio, otros con lágrimas en los ojos, pero todos sin entender por qué lo habían asesinado.

Orlando fue descrito por los residentes de La Renovación como un hombre tranquilo, tratable, a quien le encantaba ayudar a los demás y evitar todo tipo de problemas.

SU VIDA Y PASIONES

Orlando Kerr acababa de cumplir 50 años el pasado mes de enero, y aunque nunca tuvo una residencia fija, era muy querido y conocido en el populoso barrio de El Chorrillo.

Sus familiares más cercanos eran su hijo, con el que nunca convivió, y su madre, que reside en Estados Unidos.

Dentro de sus pasiones amadas estaban tocar la tumba, actividad que le encantaba practicar dónde lo necesitaran. La iglesia y las sedes de partidos de fútbol fueron algunos de los lugares donde tocaba. También era muy solicitado para repicar en las murgas del Carnaval y en la barra del Chorrillo FC.

‘Kené’ llevaba tres años asistiendo a la iglesia Tabernáculo de la Vida, en calle 16, Santa Ana, donde formaba parte del grupo de músicos. Las autoridades investigan las causas y quiénes son los responsables del hecho.