Veraguas| Alerta por posible contaminación de aguas tras sismo en antigua mina
- 21/10/2026 00:00
Moradores del corregimiento de Remance reportaron aguas turbias y malos olores en dos quebradas tras el terremoto del pasado 9 de octubre
Veintisiete años después del cierre de la Mina Remance, en San Francisco, Veraguas, moradores temen una posible afectación ambiental tras el terremoto del 9 de octubre.
Un día después del sismo, un deslizamiento cerca de una antigua tina de relave coincidió con cambios en el agua de las quebradas Veneno y La Máquina.
Los residentes reportaron corrientes de agua turbia y con fuertes olores en ambas quebradas que abastecen a la comunidad de La Gorda y áreas aledañas.
Alicia Hernández, habitante de comunidad La Gorda, manifestó que esta situación puso en alerta a los residentes ante la posibilidad de que materiales o sustancias provenientes de los antiguos depósitos mineros hayan llegado a las fuentes hídricas.
La moradora señaló que esperan conocer qué ocurrió con las aguas, que comenzaron a presentar cambios después del sismo, y si existe algún riesgo para quienes dependen de ellas para el consumo y otras actividades.
Por su parte, Jermán Hernández advirtió que las condiciones de los acueductos no solo preocupan por el consumo humano, sino también por las afectaciones que podrían ocasionar a las actividades agrícolas y ganaderas de la región, que igualmente dependen de estas fuentes de agua.
El Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) informó que realizó una inspección técnica en el área, particularmente en la comunidad de La Gorda, donde se produjo el deslizamiento.
Durante la diligencia se tomaron muestras de agua y suelo para evaluar las condiciones ambientales del lugar. Los resultados de laboratorio podrían conocerse en un plazo aproximado de 15 días.
Por su parte, el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) también efectuó una supervisión técnica y anunció que mantendrá el monitoreo del sitio, debido a que se trata de una mina subterránea abandonada.
Aunque la Mina Remance desarrolló su última etapa de explotación entre 1989 y 1999, aún conserva estructuras y depósitos de residuos mineros, conocidos como relaves, que requieren vigilancia por riesgos asociados a la erosión, el arrastre de sedimentos y la estabilidad de los materiales.
La preocupación aumenta debido a que esta cuenca constituye una fuente importante de abastecimiento para las plantas potabilizadoras de San Francisco y Santiago.
Como medida preventiva, las autoridades recomendaron evitar el consumo de agua de las comunidades cercanas hasta que concluyan los análisis de laboratorio, mientras se suministra agua embotellada a los residentes.
En el corregimiento de Remance hay unas 18 comunidades, de las cuales alrededor de ocho dependen de sistemas comunitarios de abastecimiento cercanos a la mina, con una población que supera los 3,000 habitantes.