Alas Chiricanas: el atentado que marcó a Panamá, así avanza la investigación

La tragedia ocurrió el 19 de julio de 1994. Cedida
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  • 05/06/2026 15:37

Han pasado casi 32 años desde la tragedia que cobró 21 vidas en el vuelo HP-1202

Han pasado casi 32 años desde que una explosión en pleno vuelo convirtió al HP-1202 de Alas Chiricanas en escenario de uno de los atentados más devastadores registrados en Panamá. Sin embargo, lejos de quedar en el pasado, la investigación acaba de entrar en una nueva etapa judicial.

El caso dio un nuevo giro luego de que el Tribunal Superior de Liquidación de Causas Penales del Primer Distrito Judicial declarara la investigación como causa compleja y otorgara a la Fiscalía Superior de la Sección de Descarga de la Fiscalía Metropolitana un plazo adicional de 12 meses para profundizar las pesquisas y completar diligencias pendientes.

La tragedia ocurrió el 19 de julio de 1994. Ese día, el vuelo 901 de Alas Chiricanas despegó del aeropuerto Enrique Jiménez, en Colón, con destino a la ciudad de Panamá. Minutos después del despegue, una potente explosión sacudió la aeronave, que cayó en una zona selvática cercana a France Field. Las 21 personas a bordo murieron instantáneamente.

Las investigaciones, desarrolladas con el apoyo del FBI y del Estado de Israel, concluyeron que el atentado fue perpetrado por Ali Hawa Jamal, identificado como el terrorista suicida que transportaba el artefacto explosivo oculto dentro de un radio portátil. Según las pesquisas, Jamal había realizado al menos ocho viajes entre Colón y Panamá durante la semana previa al atentado, utilizando distintas identidades y pasaportes falsos.

Hoy, de acuerdo con el Órgano Judicial, mediante el Auto de Primera Instancia N.° 12-26, del 2 de junio de 2026, los magistrados concedieron a la Fiscalía un año adicional para continuar las investigaciones. La decisión se sustentó en la Ley 121 de 2013, que contempla mecanismos especiales para casos vinculados con la delincuencia organizada.

Rechazó la solicitud

Asimismo, el tribunal rechazó la solicitud del Ministerio Público (MP) de mantener el expediente bajo reserva, al considerar que esta es una facultad discrecional de la propia fiscalía, que puede aplicarla cuando lo estime necesario.

Uno de los avances más importantes del caso se produjo el 6 de noviembre de 2025, cuando Ali Zaki Hage Jalil, presuntamente vinculado al atentado, fue capturado en la isla de Margarita, Venezuela, tras una alerta roja internacional emitida a solicitud de las autoridades panameñas.

Posteriormente, el 20 de abril de 2026, fue extraditado a Panamá para enfrentar cargos por homicidio doloso y delitos contra los medios de transporte y comunicación, en lo que las autoridades consideran uno de los mayores avances en la búsqueda de justicia por este caso.

Sin embargo, durante una diligencia de indagatoria realizada el pasado 27 de abril, Jalil se acogió al artículo 25 de la Constitución y se negó a rendir declaración. Su defensa también solicitó la prescripción de la acción penal, argumentando que han transcurrido más de 20 años desde los hechos investigados.

La dimensión internacional del caso quedó reflejada cuando el Departamento de Estado de Estados Unidos llegó a ofrecer una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que condujera a la captura o condena de Jalil.

Entre las víctimas de la explosión figuraban cuatro panameños, tres ciudadanos estadounidenses y varios comerciantes que viajaban desde la Zona Libre de Colón hacia la capital.