Mundial 2026 | El dato que nadie más tiene: Panamá y una sequía inédita

Panamá lucirá este sábado su uniforme alternativo blanco para enfrentar a Inglaterra en el último partido de su participación en el Mundial 2026. Redes / Fepafut
  • 27/06/2026 13:30

La ‘Roja’ todavía tiene una deuda pendiente en el torneo. Este sábado buscará saldarla frente a uno de los favoritos del Grupo J

Panamá llega este sábado a su último partido del Mundial con una cuenta pendiente. El equipo dirigido por Thomas Christiansen es el único de los 48 participantes que no ha logrado convertir goles en la fase de grupos del torneo.

Las derrotas por 1-0 ante Ghana y Croacia marcaron el cierre anticipado de su camino hacia la clasificación. Sin embargo, más allá de los resultados, el equipo canalero dejó momentos de competitividad y orden táctico, especialmente en el duelo ante Croacia, donde logró sostener el ritmo del partido y generar ocasiones claras que no se transformaron en gol.

La falta de efectividad terminó siendo el factor determinante en ambos encuentros y explica el presente estadístico incómodo que acompaña a Panamá en su despedida del torneo.

Último desafío: Inglaterra

El cierre será este sábado ante Inglaterra, uno de los equipos más sólidos del Grupo J. Los ‘Tres Leones’ llegan como favoritos y con una estructura defensiva que ha respondido con firmeza, lo que obliga a Panamá a asumir mayores riesgos si quiere romper su sequía.

La baja de Adalberto Carrasquilla, ausente desde la segunda jornada por lesión, complica aún más la construcción ofensiva del equipo, reduciendo creatividad en el mediocampo y obligando a buscar nuevas variantes.

Un antecedente que ilusiona

Aun así, Panamá puede encontrar un punto de referencia en su historia reciente. En el Mundial de Rusia 2018, logró marcar dos goles, uno de ellos precisamente ante Inglaterra, en un partido que terminó 6-1. Aquella fue también la mayor producción ofensiva de su historia mundialista.

Objetivo final

Más allá del resultado, el último partido representa una oportunidad simbólica: convertir por primera vez en el torneo y cerrar su participación con una imagen distinta a la de los dos encuentros anteriores.

Panamá afronta así sus últimos 90 minutos con un objetivo claro: romper la sequía, aunque sea en el cierre, y despedirse con una señal de identidad más allá de las derrotas.