¿Debate o inquisición? ... una opinión

La mayoría de los adultos, incluso con comorbilidades, si reciben tratamiento a tiempo superan la afección
  • viernes 25 de febrero de 2022 - 12:00 AM

En promedio, ocho de cada diez menores, de entre 5 y 12 años, que adquieren el virus SARS-CoV-2, ni siquiera se enteran, el resto acusan una gripe banal. La mayoría de los adultos, incluso con comorbilidades, si reciben tratamiento a tiempo superan la afección; actualmente consta que la manipulación psicológica, a nivel planetario, solo sirvió para alinear la población e inducir la aceptación de medidas sanitarias incluso contraproducentes, como el confinamiento, y la inmunización, utilizando un biofármaco, sintetizado mediante técnicas de biología molecular, con RNA mensajero; que en EU catalogaron de experimental, por lo que no obtuvo licencia de comercialización, y fue autorizado para uso de emergencia; el creador de la metodología empleada lo llamó terapia génica.

En Panamá sin cumplir el registro sanitario, exigido por ley y mediante contratación igualmente ilegal, se dispuso utilizarlo; y aunque ya se sabe que, incluso con refuerzos, no previene la enfermedad e implica riesgos para la salud, que no pueden ser revertidos, la campaña sigue y continúan ‘vacunando' a menores de edad, que por principio no la requieren y en quienes los riesgos de daños son altos. Vale advertir que, si se ocultan los riesgos y se manipulan los datos, no puede haber consentimiento informado, que es un derecho establecido en la ley y cuyo desconocimiento vulnera el principio fundamental de la bioética, que es la autonomía, así como el derecho a la integridad personal.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que, en caso de cualquier complicación asociada a la supuesta vacuna, NO existe posibilidad alguna de reclamación, al Estado ni a la empresa proveedora del biofármaco, debido al blindaje acordado entre los contratantes.

En Dinamarca ya levantaron la mayoría de las restricciones sanitarias, admitiendo que ‘el Covid 19 no es una enfermedad crítica para la sociedad'. Aquí, la semana pasada, dos médicos fueron ‘sancionadas': Al margen de la arbitrariedad del procedimiento, lo penoso y lamentable fue el que, a través de varios medios de comunicación, se levantaran voces de respaldo a semejante disparate; recomendando la destitución y la suspensión de la licencia profesional. Bien concluyó el Dr. William Osler: ‘cuanto mayor es la ignorancia, mayor es el dogmatismo'.

Los émulos de Torquemada deberían saber que, en la inquisición se cumplía un procedimiento para juzgar a los acusados; habrían evitado la chabacanería, porque carecer de competencia y vulnerar, flagrantemente, garantías tan elementales como el derecho a la presunción de inocencia, al debido proceso y el derecho a la integridad de la honra, rebasa la ignorancia inexcusable. Los doctos académicos deberían admitir que el virus del Covid 19 llegó para quedarse, que los países donde han analizado el tema, responsablemente, han eliminado las restricciones, confinamiento, mascarillas, viajes, y sobre todo, la ‘vacunación' de niños.

Ya basta de autoritarismo, de promoción y venta del pánico colectivo; de requisitos irracionales para ingresar al país; pruebas aleatorias en las escuelas sería absurdo. La evolución de la ‘pandemia' apunta en sentido contrario a la imposición de medidas sanitarias solo favorables para que un grupúsculo de codiciosos continúen lucrando con el dolor y la ignorancia.

El que muchos aún no hayan advertido la trama del fraude ‘$ientífico' no garantiza el éxito de los confabulados, por muchos que sean sus recursos y sus cómplices. Debatimos el tema y hacemos los correctivos o seguimos con el cuento. Basta de manipulación y engaños. Debate o inquisición? Usted qué opina?