• jueves 05 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Pretenden traslado del Instituto Oncológico Nacional

Surgen acuerdos y convenios que contravienen el sentir de la población

Todo parece indicar que políticos deshonestos, gobernantes socios o parientes de dueños de clínicas u hospitales particulares, pretenden poner más dificultades a los pacientes de cáncer, a tal grado que pretenden el traslado de este Centro Hospitalario a sitios distantes, lo cual pudiera limitar la atención de muchos, por la distancia y falta de recursos económicos de los pacientes.

Hace años vienen amenazando con ello. Surgen acuerdos y convenios que contravienen el sentir de la población. La patria ha sido saqueada, tanto por piratas y corsarios del pasado, como por actuales delincuentes de cuello y corbata (enclaustrados en los gobiernos), que “entran limpios y salen millonarios” o entran millonarios y salen billonarios.

Hemos expuesto en artículos anteriores que los edificios utilizados por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y el Ministerio de Salud (MINSA), corresponden a las instalaciones que en otrora construyera la Compañía del Canal Francés en 1882 (Hospital de Ancón) y reconstruido en hormigón por la Compañía del Canal, por lo que en el 1915  cambio su nombre a Hospital Gorgas.

Tanto la CSJ como el MINSA, producto del uso de estructuras que correspondían al hospital, deben tener sus propios edificios y devolver estas instalaciones al Instituto Oncológico Nacional, para volver a ser remodeladas, acorde a lo que necesitamos los pacientes de cáncer.

Para nadie es secreto que aumentan los casos de cáncer en Panamá, sin que se tenga solución concreta a ese incremento. El hacinamiento es nuestro principal problema, pero como el presidente Laurentino Cortizo ni el Ministro Luis Sucre se atiende en ese centro hospitalario, pareciera preocuparles muy poco, por no decir nada con el resto de los panameños.

Si el MINSA y la CSJ abandonaran esos edificios y estos regresaran al ION, la reconstrucción y transformados, ahorrarían al Estado muchos millones de dólares y ese recurso alcanzaría para comprar equipos y becar a médicos que se especialicen en oncología. Citamos un viejo adagio: “No nos faltan recursos, nos sobran ladrones”. ¡Dios te salve, Panamá!

Ciudadano humanista y patriota