- martes 20 de junio de 2023 - 12:00 AM
La poliomielitis… un desafío para el mundo
La poliomielitis o polio es una enfermedad infecciosa caracterizada por episodios de parálisis flácida, aguda y asimétrica, que es en ocasiones mortal. En la mayoría de los casos, la infección por poliovirus es asintomática. A veces provoca síntomas leves y en ocasiones provoca parálisis.
Cuando se producía la parálisis de los músculos respiratorios, los pacientes sobrevivían gracias al uso de pulmones de hierro o mecánicos, cuya supervivencia dependía del uso de un ventilador. Los resultados han sido visibles durante mucho tiempo debido a la discapacidad aguda residual.
La incapacidad para moverse de forma autónoma y la dependencia de terceros eran comunes, al igual que los dispositivos de asistencia como bastones, muletas, aparatos ortopédicos, ascensores, sillas de ruedas o vehículos modificados.
Poco después de la primera mitad del siglo XX, cada colegio tenía cinco o más alumnos infectados, y las familias esperaban con miedo de ver a uno de sus miembros afectados. Se intentaron diferentes métodos para combatir infecciones, parálisis y malformaciones, incluida la terapia de suero, el uso de inmunoglobulinas, rehabilitación o inmovilización. Esto junto con el desarrollo de vacunas han sido las herramientas más eficaces para combatir la enfermedad.
La vacunación contra la poliomielitis ayudó aún más la cura, pero su uso estuvo acompañado de incidentes y controversias. Tras su introducción en varios países, el número de casos fue descendiendo y el virus comenzó a disminuir.
Las naciones que retrasaron la adopción pagaron un alto precio en términos de mortalidad y efectos a largo plazo. Hoy, gracias a iniciativas internacionales, la poliomielitis está erradicada casi en su totalidad. La noticia pudiera ser alentadora a no ser por la reaparición de casos en algunos sitios del planeta. En 2013, era endémica solo en Pakistán, Afganistán y Nigeria; en 2014 la situación empeoró.
Con mayores posibilidades de erradicación, la poliomielitis nunca dejará de ser un problema. Las consecuencias serán: parálisis, malformaciones, síndrome post polio y podrá ser mayor en los próximos años.
Debemos continuar con las vacunas y monitorear para asegurarnos de que desaparezca. El 24 de octubre de cada año se conmemora el Día Mundial contra la Polio. La enfermedad sigue atrayendo la atención de los profesionales médicos, como lo demuestran las numerosas publicaciones en los últimos años en revistas de género médico.
ESTUDIANTE DE PERIODISMO UP