- sábado 24 de marzo de 2012 - 12:00 AM
El gigante de los secretos dormidos
Arraiján tiene una superficie de 170.1 kilómetros cuadrados y se encuentra ubicado entre los distritos de Panamá y La Chorrera. Por su posición estratégica, el distrito de Arraiján se ha convertido en un emporio comercial y urbanístico con un gran impacto en la economía nacional e internacional, por lo que este sector, localizado al Oeste de Panamá, ha atraído la mirada mundial. En la actualidad se desarrolla aquí uno de los más importantes megaproyectos comerciales del continente americano, el Área Especial Panamá Pacífico, lo que nos hace sentir que somos un distrito bendecido por Dios, pero toda fortuna tiene un alto precio que hay que pagar. Esa es la triste realidad que nos embarga al ver que más de 300 hectáreas de bosques han sido deforestadas por la explosión demográfica y el intenso movimiento migratorio que continúa provocando la deforestación en este sector.
Pero todo esto no termina aquí, una nueva amenaza ronda nuestra región y nuestro mayor símbolo de conservación del entorno natural y del patrimonio histórico y cultural: el majestuoso cerro Cabra, con una altura de 512 metros, fuente inagotable de agua viva y hogar de gran variedad de aves, pulmón de oxígeno puro y de una gran riqueza incalculable, yacimientos de material no metálico y de grandes secretos naturales aún no descubiertos, pero guardados en el corazón por el gigante de los secretos dormidos. Nuestro cerro Cabra experimenta una de las peores agresiones de su historia al verse herido en sus faldas por la explotación minera y por las nuevas concesiones mineras no metálicas aprobadas por la Autoridad Nacional del Ambiente, entre ellas, la Cantera del Istmo, a la que se le han otorgado 501 hectáreas para ser explotadas. Con esta concesión se expone esta joya de la naturaleza a un grave peligro de destrucción y a otros riesgos a cientos de familias humildes que habitan en esta zona y que subsisten de la agricultura. Por lo que es un deber y un derecho como hijos de los que fundaron este distrito y amamos la naturaleza, proteger nuestro patrimonio ecológico, el impetuoso cerro Cabra.
LA AUTORA ES EDUCADORA Y AMBIENTALISTA.