• domingo 24 de mayo de 2026 - 12:00 AM
Contra las cuerdas

Bolsillos desplumados por tanto castigo

El recibo de la luz se ha convertido en el rival más temido para el pueblo panameño, un fajador incansable que mes a mes salta al cuadrilátero a meternos una ráfaga de combinaciones que nos deja tambaleando. No hay finta ni juego de piernas que valga; cuando llega el desglose del consumo, la tarifa se planta firmemente en el centro del ring y nos conecta un gancho directo al hígado que nos deja sin aire.

En esta esquina, sufrimos los ciudadanos de a pie. Intentamos capear el temporal apagando aires acondicionados, desconectando electrodomésticos y aplicando una defensa cerrada digna de un campeón mundial. Pero en la otra esquina, el gigante de la energía eléctrica bota fuego por la boca.

Con un estilo agresivo y una pegada que parece no tener techo, las distribuidoras siguen sumando puntos en las tarjetas de los jueces mientras el consumidor solo atina a asimilar el castigo. La factura mensual no da tregua: es un jab constante que debilita el presupuesto familiar hasta dejarnos al borde del nocaut.

Si no se frena la agresividad de este rival y se reestructura el plan de pelea con tarifas más justas, el bolsillo de los panameños va a terminar tirando la toalla antes de que suene la campana final. ¡Se necesita un cambio de estrategia urgente en el campeonato de los servicios públicos!