• lunes 02 de enero de 2023 - 12:00 AM

2023: El año para pelos

Debemos unir nuestros esfuerzos y no permitir que los diputados se dejen intimidar, asustar o sobornar 

Al marcar el calendario la llegada del nuevo año 2023, no puede uno menos que alegrarse de poder saludar y felicitar a los seres queridos, amistades, familiares y lectores.

La ocasión es propicia también, para desear que en el 2023, los ciudadanos panameños que queremos a nuestro país, multipliquemos nuestra participación en los asuntos públicos que nos conciernen. Tomemos en cuenta que es un año preelectoral en el que, la demagogia, buscará alcanzar el predominio del engaño en todos los escenarios posibles.

Prueba de ello, son las declaraciones del neonorieguista ministro Pino quien, en su papel de proconsul (en compañía de su 'alter ego'), ha declarado que su proyecto de ley sobre la extinción de dominio, "le para los pelos a más de cuatro".

Lo anterior no deja de ser cierto, pero no en el sentido que lo esgrime el autoritario ministro, con el propósito de confundir y engañar, como suelen hacer, los uniformados y otros, que aborrecen la democracia y nuestros derechos ciudadanos.

Claro que el mentado proyecto para los pelos por su contenido arbitrario y demoledor de garantías procesales fundamentales para toda la población.

Pará los pelos de quienes nos hemos opuesto siempre a la arbitrariedad y la soberbia, de los que se extralimitan y abusan en el ejercicio de sus funciones públicas.

¿Cómo no se nos van a parar los pelos - por poco que tengamos algunos- cuando el autoritarismo anticiudadano que encierra dicho proyecto, pisotea y decapita libertades democráticas básicas? ¿Cómo no se nos van a parar los pelos cuando vemos que los mismos corruptos, socios por acción y omisión de narcos y criminales, se presentan como impolutos para poder armarse de mecanismos 'jurídicos' ultra represivos?

Pero, no basta que se nos paren los pelos, es necesario también que nos paremos firmes ante las pretensiones de Pino y sus voceros y padrinos de tan antidemocrático y antipanameñas imposiciones.

Debemos unir nuestros esfuerzos y no permitir que los diputados se dejen intimidar, asustar o sobornar por los portadores de tan desgraciadas normas que, en el fondo, servirán para proteger a los que, dicen ellos, quieren combatir

Nos toca entonces hacer del nuevo año 2023, el año que pare los pelos en defensa de nuestros derechos y en contra del neonoriegato y la intromisión de sus socios de siempre.

CATEDRÁTICO EN UP