Una búsqueda que duró casi cuatro décadas llega a su fin
- 07/11/2026 14:30
Familia podrá despedir a Roberto tras casi 37 años de incertidumbre
Roberto Adolfo Aparicio Oliva, quien desapareció a los 21 años durante la invasión militar estadounidense del 20 de diciembre de 1989, tendrá finalmente un lugar donde sus seres queridos podrán despedirlo y sepultarlo.
La restitución de sus restos se realizará el lunes 9 de noviembre, a las 11:00 a. m., en el Cementerio Jardín de Paz. La Comisión 20 de Diciembre de 1989 confirmó que el Ministerio Público hará la entrega oficial a sus familiares.
Durante años, sus parientes no dejaron de buscar respuestas. Acudieron a hospitales, recorrieron cementerios y participaron en procesos de exhumación, con la esperanza de encontrarlo. La búsqueda permitió recuperar sus restos en 2020, precisamente en el Jardín de Paz, pero todavía faltaba establecer científicamente su identidad.
La tarea no fue sencilla. La carbonización dificultó la obtención de material genético, por lo que fue necesario recurrir al trabajo de especialistas de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala. Tras conseguir un perfil genético, el IMELCF lo comparó con las muestras entregadas por sus familiares y confirmó que se trataba de Roberto. La identificación fue anunciada el 24 de octubre de 2026.
Su caso se suma a los esfuerzos por esclarecer el destino de quienes murieron o desaparecieron durante aquel episodio histórico. Hasta septiembre de este año, el Registro de Víctimas contabilizaba 444 nombres: 239 confirmados y 205 todavía bajo averiguación.
Las investigaciones también han permitido exhumar 71 sepulturas en los cementerios Jardín de Paz y Monte Esperanza. Asimismo, se han incorporado 203 muestras de ADN aportadas por familiares, mientras 51 conjuntos de restos continúan en análisis multidisciplinario y genético, además de siete casos de restos carbonizados o calcinados.
Con la entrega de los restos de Aparicio Oliva, serán 14 las víctimas identificadas cuyos restos han sido restituidos a sus familiares desde 2023. Para sus seres queridos, este lunes no será una ceremonia más, sino la oportunidad de poner fin a décadas de incertidumbre y darle finalmente sepultura.