Sol, recreación y trabajo: así se vive el verano en la Cinta Costera
- 25/01/2026 10:30
Entre paseos familiares, ventas ambulantes y talento urbano, panameños y extranjeros aprovechan los días soleados para disfrutar y generar ingresos
La llegada de la temporada seca en Panamá trae consigo días soleados y cielos despejados que muchos panameños aprovechan para el esparcimiento, mientras que para otros representa una oportunidad para ganarse el sustento diario.
Uno de los puntos más concurridos durante esta época es la Cinta Costera I, un espacio que conecta con la Bahía de la Ciudad de Panamá y que los fines de semana se transforma en un escenario lleno de vida y movimiento.
Durante las horas de la tarde, decenas de personas se dan cita a orillas del mar. Parejas caminan de la mano, familias disfrutan del paisaje, ciudadanos realizan ejercicios al aire libre y visitantes aprovechan el entorno para alimentar a las aves y animales que habitan en la zona. El ambiente es diverso y dinámico, reflejo de la cotidianidad urbana panameña.
A lo largo del recorrido destaca la presencia de vendedores ambulantes que ofrecen una amplia variedad de productos, entre ellos raspados, millo, chorizos, carnes en palito, bebidas refrescantes, artículos de fantasía y juegos para los más pequeños. Para muchos de estos comerciantes, la afluencia de visitantes provenientes de distintos sectores de la capital representa una oportunidad clave para generar ingresos.
Algunos vendedores consultados señalaron que los fines de semana son fundamentales para su economía, ya que les permiten cubrir gastos del hogar y llevar el sustento diario a sus familias. “Cuando llega más gente, uno aprovecha para trabajar un poco más”, comentó uno de los comerciantes, quien prefirió mantener su identidad en reserva.
Entre los visitantes, una pareja joven llamó la atención mientras alimentaba a las aves con pedazos de pan. Las aves, ansiosas, se disputaban cada bocado, generando sonrisas entre quienes observaban la escena.
No obstante, aunque el ambiente es mayormente familiar, algunos ciudadanos expresaron preocupación por la seguridad. Durante el recorrido, la presencia de unidades del Servicio de Protección Institucional (SPI) fue escasa. Una persona que solicitó anonimato indicó que en ocasiones anteriores se han reportado supuestos hechos delictivos, por lo que considera necesaria una mayor vigilancia para garantizar la seguridad de turistas y nacionales.
El talento urbano también se hace presente en la Cinta Costera I. En uno de los trayectos se observó a un joven realizando bailes de break dance, captando la atención de transeúntes que se encontraban cerca de un mirador circular. Desde este punto, los visitantes disfrutan de una vista privilegiada a los edificios históricos del Casco Antiguo y a los imponentes rascacielos que rodean la zona.
De esta manera, la Cinta Costera I se consolida como un punto de encuentro donde convergen la recreación, el trabajo informal y la cultura urbana, reflejando cómo la temporada seca se vive intensamente en la ciudad capital.