Sobre las réplicas del terremoto de Azuero. Que no le echen cuentos

Zona donde se registró el mayor impacto. Cedida
  • 19/10/2026 10:53

El Instituto de Geociencias ha contabilizado 917 eventos desde el sismo que sacudió la región. Durante el fin de semana hubo movimientos de magnitud 5.1 y 4.8.

Las réplicas del terremoto que sacudió la región de Azuero el viernes 9 de octubre de 2026 continúan, pero cada vez ocurren con menos frecuencia. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá ha contabilizado 917 eventos relacionados con el sismo, de los cuales 411 han sido revisados por el personal de turno y estudiantes que colaboran en su análisis.

El director del instituto, Néstor Luque, informó este lunes 19 de octubre que la actividad sísmica sigue bajo vigilancia. Aunque la frecuencia de los movimientos disminuye, durante el fin de semana se registraron algunos de magnitud considerable, entre ellos uno de 5.1 y otro de 4.8.

La mayoría de las réplicas se mantiene entre magnitudes de 3 y 4, detalló Luque. Para dar seguimiento a estos movimientos, la institución utiliza un sistema automático de detección sísmica que permite registrar los eventos y observar cómo evoluciona la actividad después del terremoto.

Sismos en otras regiones

El monitoreo también detectó movimientos leves en Bocas del Toro y en la zona fronteriza con Costa Rica, en la provincia de Chiriquí. Según Luque, estos sismos corresponden a la actividad geológica propia de Panamá, un territorio atravesado por numerosas fallas, algunas activas.

El director aclaró que esos eventos no están relacionados con el sistema de fallas de Azuero, que continúa en un proceso de reajuste tras el terremoto.

Las lluvias mantienen la alerta por deslizamientos

A la vigilancia sísmica se suma la preocupación por posibles deslizamientos en las zonas afectadas. Personal del instituto y otros colaboradores realizaron evaluaciones de campo, apoyadas en imágenes satelitales, para identificar los puntos donde se han producido estos movimientos de tierra.

Luque advirtió que las lluvias podrían provocar nuevos deslizamientos y arrastrar sedimentos acumulados en las márgenes de los ríos. Si las corrientes aumentan durante las precipitaciones, esos materiales podrían desplazarse y generar deslaves con consecuencias para las comunidades cercanas.

Por ello, recomendó a la población mantenerse alejada de las riberas de los ríos ante el riesgo de crecidas e inundaciones.

El Instituto de Geociencias mantiene el monitoreo de las réplicas y la evaluación de las áreas afectadas, mientras la temporada lluviosa plantea nuevos riesgos para las comunidades de Azuero.