Relaciones Públicas en Panamá | La Ley 21: avances y desafíos

  • 21/06/2026 11:21

Estudiantes de la Universidad de Panamá expresan avances con la Ley 21, pero reclaman mayor control de idoneidad profesional.

La ley que transformó RP

Por: Iveth García

La ley del 16 de junio de 2005 marcó un momento importante para lo que son las Relaciones Públicas en Panamá, ya que otorgó reconocimiento legal a una profesión que desempeña un papel fundamental en la comunicación en las organizaciones. Gracias a esta ley, se establecen normas para ejercer la carrera de manera responsable, promoviendo valores como la ética, la preparación profesional y el compromiso con la sociedad.

Desde mi punto de vista, la ley representa un avance esencial para los profesionales de las Relaciones Públicas porque les brinda respaldo legal y reconoce lo importante que es su trabajo dentro de las instituciones públicas y privadas. Además, ayuda a fortalecer la identidad de la profesión y a garantizar que quienes la ejerzan cuenten con la formación necesaria para desempeñarse de manera eficaz.

Las Relaciones Públicas son mucho más que la organización de eventos; también implican la gestión de la comunicación institucional, la imagen corporativa y las relaciones con los medios. Por esta razón, una ley que regule la profesión ayuda a mejorar la calidad y la responsabilidad con la que se ejerce esta carrera.

¿Es valorada la profesión en Panamá?

Por: Nineth De La Rosa

En la celebración de los 25 años de la aprobación de la Ley 21 en junio de 2005, que deroga la Ley 37 de 1980 y fortalece el ejercicio de esta profesión, surge una interrogante: ¿es realmente valorada la profesión del relacionista público en Panamá?

Las Relaciones Públicas en nuestro país han tenido un proceso de evolución. Sin embargo, hoy en día la forma en que se concibe al relacionista público es más la de un estratega, una persona que crea y cuida la reputación de una organización o empresa, y un gestor de comunicación entre las organizaciones y sus distintos públicos.

La Ley 21 ha respaldado el ejercicio y ha consolidado el fortalecimiento de la profesión y de sus funciones reales; pero, pese a ello, surge la pregunta: ¿por qué se permite que personas no idóneas realicen funciones de relacionista público? ¿Puede un relacionista público defender a un acusado como abogado sin tener título e idoneidad?

Resaltando a los precursores de la ley que nos da la idoneidad para el ejercicio de la profesión y a aquellos que aún luchan por mantener la visibilidad y el respeto que merece el relacionista público panameño.

Regulación de la carrera

Por: Katiuska Sousa

En Panamá, la Ley 21 del 16 de junio de 2005 reconoce las relaciones públicas como una profesión liberal. La ley establece que solamente quienes posean un diploma universitario en la especialidad y un certificado de idoneidad, otorgado por la Junta Técnica de Relaciones Públicas, pueden ejercerla.

A mi parecer, esta ley es crucial para que la profesión sea más formal y seria en Panamá, ya que impide que cualquier persona la ejerza sin tener la preparación necesaria, al exigir certificación y un título universitario.

Me parece que la creación de la Junta Técnica de Relaciones Públicas, integrada por representantes del Ministerio de Educación, el Ministerio de Trabajo, el Colegio de Relacionistas Públicos y las universidades, es una buena forma de regular el campo. Así, se asegura una supervisión del Estado y de la academia. Las multas (de $500 a $5,000 para empresas y la inhabilitación para quienes no cumplan) hacen que la ley sea obligatoria de verdad.

Sin embargo, hay algo que me preocupa: el artículo 4 de esta ley establece que solo los panameños pueden ejercer la profesión, salvo excepciones si no existen especialistas. Esto podría impedir la llegada de talento internacional, especialmente en áreas nuevas como la comunicación digital o la gestión de crisis globales. En un mundo cada vez más conectado, creo que sería bueno ser más flexibles con este requisito, buscando siempre a los mejores y más especializados.

La Ley 21 de 2005 es una base legal sólida que le da prestigio a la profesión. Sin embargo, podría adaptarse para ajustarse mejor a los cambios actuales en la comunicación y a la apertura del mercado laboral en Panamá.

La importancia de la idoneidad

Por: Nayelis Rivera

En Panamá, la carrera de Relaciones Públicas dentro de la Facultad de Comunicación Social es la única que otorga idoneidad para el ejercicio profesional.

A diferencia de carreras como Periodismo, Publicidad y Producción Audiovisual, estas no cuentan con una idoneidad que garantice el ejercicio profesional regulado a nivel académico.

La profesión está regulada por la Ley 21, que establece estos requisitos. Además, existe una Junta Técnica compuesta por profesores de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá y de la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI).

En mi opinión, como estudiante de la carrera de Relaciones Públicas, la ley garantiza la ética, el profesionalismo y el fortalecimiento de la comunicación social. A su vez, es una estrategia para promover la buena gestión de los medios de comunicación y llevar a cabo una adecuada imagen y reputación en las organizaciones tanto públicas como privadas del país, con el objetivo de generar un impacto a nivel nacional e internacional, ya que cuenta con una estructura legítima e intelectual con altos estándares de calidad.

Confianza y discreción

Por: Gretel Vega

Las relaciones públicas son un marco importante dentro de la comunicación corporativa porque fortalece la confianza dentro de una empresa y a su vez, genera una imagen provechosa ante los demás.

La Ley N.° 21 del 16 de junio de 2005 es fundamental para los relacionistas públicos, ya que protege el ejercicio profesional en el trabajo con empresas e instituciones. Además, exige confidencialidad y establece la obtención de idoneidad como requisito para ejercer la profesión.

Además, tal como indica el artículo 2, es importante para un relacionista público mantenerse a la vanguardia de los temas de opinión pública a través de la investigación, siendo una herramienta de mucho carácter en el ejercicio de comprometerse con esta profesión.

Con esto, se busca mantenerse informado ante los diferentes temas que surgen día con día y a la vez, nos ayuda a anticipar crisis desarrollando una capacidad de respuesta inmediata ante cualquier eventualidad que funciona directamente con el posicionamiento en positivo de una marca o empresa.

Esta profesión contribuye al área organizacional mediante estrategias, posicionamiento, manejo de crisis y comunicación con medios y redes sociales.

Por ello, es importante promover las buenas prácticas y la investigación para mantenerse siempre actualizado.