¿Quién debía proteger a los rescatistas? La carta- denuncia tras la tragedia de Macho de Monte
- 07/10/2026 09:30
A lo interno cuestionan las decisiones tomadas antes de la tragedia y reclaman respuestas sobre los protocolos de seguridad
La tragedia de Macho de Monte abrió una segunda preocupación entre funcionarios y rescatistas del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc): ¿qué medidas se tomaron para proteger a quienes tenían la misión de salvar vidas?
La pregunta forma parte de una extensa carta suscrita por funcionarios y rescatistas de la institución, cuyas identidades fueron reservadas por temor a represalias.
En el documento, exigen explicaciones sobre las decisiones adoptadas antes y durante las actividades que terminaron con la muerte de dos de sus compañeros.
Entre las preguntas planteadas están quién autorizó el curso, quién aprobó que se realizara bajo esas condiciones, quién recibió y conoció los avisos meteorológicos y quién evaluó el riesgo.
También preguntan qué protocolos de seguridad fueron aplicados, quién tenía autoridad para suspender la actividad y por qué esta no fue suspendida.
Los funcionarios solicitan además determinar si se cumplieron las obligaciones de prevención, supervisión y protección establecidas en la Ley 7.
Advierten sobre denuncias previas
La carta también pide revisar las denuncias y advertencias que, según los firmantes, habían sido presentadas previamente por personal de la institución.
Quieren conocer qué acciones fueron tomadas frente a esas advertencias.
“Esta tragedia no puede analizarse de manera aislada”, señalan los funcionarios y rescatistas en el documento.
Por ello solicitan que se revisen las condiciones de seguridad de los entrenamientos, los protocolos de evaluación meteorológica y las condiciones en que se desarrollan las misiones.
También incluyen entre sus reclamos los viáticos y la cobertura de la póliza de vida y accidentes de los funcionarios y rescatistas.
B/.10 mil por la vida de un rescatista
En el documento señalan que la mayoría de los rescatistas recibe aproximadamente B/.800 mensuales y que realizan labores en ríos, montañas, zonas inundadas, estructuras peligrosas y otros escenarios de riesgo.
Según el documento, la póliza que actualmente conocen los funcionarios contempla una cobertura de apenas B/.10,000 en caso de que un rescatista pierda la vida durante el cumplimiento de un operativo.
Los firmantes consideran que esa cobertura debe ser revisada y aumentada “de manera seria y acorde con el nivel de riesgo y responsabilidad” que asumen los rescatistas.
“No estamos hablando solamente de una cifra”, plantean. “Estamos hablando del futuro de una familia que pierde a quien sostenía, acompañaba y protegía su hogar”.
También cuestionan los viáticos
Los rescatistas explican que cuando son enviados a otras provincias deben realizar largos desplazamientos por carretera y que, en ocasiones, por esos viajes de ida y vuelta reciben B/.13 en concepto de viáticos.
Para los firmantes, el asunto no se limita al monto económico, sino al reconocimiento del riesgo que implica el desplazamiento de quienes deben cumplir misiones institucionales.
“Quienes tienen la responsabilidad de responder ante emergencias no pueden ser enviados a cumplir misiones sin que se valore adecuadamente su seguridad durante todo el operativo, incluido su desplazamiento”, sostienen.
“Nuestra misión es salvar vidas”
La carta concluye con una reflexión sobre la función de los rescatistas y la necesidad de que la institución también proteja a quienes forman parte de sus equipos.
“Porque dos compañeros están muertos. Porque dos familias están de luto. Porque Eric Sera y su compañero merecen respuestas”, expresan.
Los funcionarios y rescatistas que suscriben el documento sostienen que quienes continúan vistiendo el uniforme de Sinaproc necesitan tener la certeza de que, cuando salen a salvar una vida, la institución también está haciendo todo lo necesario para proteger la suya.