¡Ojo con los zapatos! Un mal calzado puede mandar a un adulto mayor al hospital

La doctora Roa orientó a los adultos sobre la importancia de elegir un calzado adecuado. Cedida
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  • 21/09/2026 00:00

Zapatos cómodos, estables y con buen soporte son claves para evitar tropiezos y lesiones

Elegir un par de zapatos no debe depender únicamente del precio, el gusto o la moda. En los adultos mayores, un calzado inadecuado puede afectar la estabilidad, dificultar la marcha y aumentar el riesgo de sufrir caídas.

La advertencia fue planteada por la doctora Martha Roa, especialista en Medicina Física y Rehabilitación, durante una charla dirigida a pacientes del Programa de la Tercera Edad de la Policlínica Presidente Remón, donde explicó las características que debe tener un calzado adecuado y cómo utilizarlo correctamente.

Roa señaló que el zapato debe ser “a imagen y semejanza del pie”, es decir, ni apretado ni demasiado grande. También recomendó que tenga un sistema de cierre fácil, buena ventilación, suela antirresbalante y moderadamente flexible.

Uno de sus principales llamados de atención fue sobre el uso de chancletas, especialmente cuando se utilizan para salir. Al ofrecer poca sujeción, este tipo de calzado puede aumentar el riesgo de tropiezos, caídas, golpes y heridas.

La especialista también desaconsejó los zapatos de punta estrecha, tanto para hombres como para mujeres, debido a que con el tiempo pueden contribuir a la deformación de los dedos y generar incomodidad, especialmente cuando existe hinchazón en los pies.

En cuanto a la suela, recomendó que tenga un grosor de al menos un centímetro en la parte delantera y aproximadamente el doble en el talón. Entre los materiales adecuados mencionó el cuero, la goma, la espuma y el neolite (material sintético de caucho o hule de alta densidad).

Para Roa, uno de los calzados más completos es la zapatilla, siempre que tenga una base ancha, sea acolchada y respete la curvatura natural del pie, además de ayudar a absorber el impacto al caminar.

“La zapatilla, siempre y cuando cumpla con la característica de que coincida con la curva natural del pie, sea acolchada y de base ancha para absorber el impacto al caminar”, explicó.

De acuerdo con la especialista, la zapatilla ha dejado de ser exclusivamente un calzado deportivo. Las tendencias actuales permiten que jóvenes y adultos mayores las utilicen incluso con vestidos, convirtiéndolas en una opción versátil que combina comodidad y elegancia, siempre que cumpla con los requisitos de funcionalidad.

Roa recordó que una caída en una caída en el adulto mayor es desastrosa, puede causar mucho tiempo de encamamiento, de sedentarismo y hasta puede llevar a una hospitalización. Por ello, escoger correctamente el calzado también forma parte del cuidado de la salud.