Mulino promete mano dura tras fuga en La Joyita

“Estoy indignado y avergonzado”, dijo Mulino al anunciar investigaciones, sanciones y nuevas medidas. Cedida
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  • 19/06/2026 00:00

Mulino presentará el 1 de julio nuevas políticas y cambios en el sistema penitenciario

A más de dos semanas de la fuga masiva de reos del Centro Penitenciario La Joyita, el presidente José Raúl Mulino no ocultó su molestia. “Me indigna y me avergüenza”, expresó, y dejó claro que su prioridad es capturar a los 17 reos que aún permanecen prófugos y llevar ante la justicia a todos los responsables del escándalo.

“La fuga demuestra que el sistema falló”, sentenció el mandatario al recordar que, de los 195 reos que escaparon el pasado 1 de junio, 178 ya fueron recapturados.

“Unos 155 presos ya han sido judicializados por esa fuga y recibirán penas de hasta siete años, que se sumarán a las condenas que ya cumplían. De ese total, a 28 de los fugados ya se les impusieron dichas penas”, agregó durante su conferencia semanal.

Mulino aseguró que desde el primer día ordenó una investigación interna a fondo, la separación de custodios y del jefe de seguridad, además de reforzar el control en el penal con requisas masivas para desarticular las bandas criminales que continúan operando desde las cárceles y alimentan la violencia en las calles.

El presidente adelantó que el país deberá adoptar medidas más severas para enfrentar el crimen organizado. “Es hora de utilizar modelos duros que están dando resultados en otras partes”, afirmó, al anunciar que el próximo 1 de julio presentará nuevas estructuras y políticas públicas en materia de seguridad.

“Mi prioridad es recuperar a los presos evadidos y encontrar a los responsables para que paguen. No habrá protección legal ni política para nadie”, advirtió Mulino, quien también aseguró que no permitirá que se busquen “chivos expiatorios” para ocultar las verdaderas fallas que permitieron la fuga.

El mandatario confirmó que se presentarán las denuncias correspondientes y que se aplicarán sanciones contra todos los implicados, con el propósito de evitar que un hecho similar vuelva a repetirse.

La fuga registrada el 1 de junio dejó un saldo de tres privados de libertad fallecidos, seis reclusos heridos y tres unidades policiales lesionadas, además de convertirse en una de las mayores crisis del sistema penitenciario de los últimos años.

Traslado a Coiba

Durante su intervención, Mulino también defendió el traslado de 29 privados de libertad de alta peligrosidad a una instalación del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) en la isla Coiba. Afirmó que la decisión responde exclusivamente a razones de seguridad nacional y rechazó las críticas por un supuesto impacto ambiental.

“Esto no es una discusión sobre el uso de una reserva, sino sobre la seguridad de los panameños”, sostuvo el mandatario, al insistir en que la presencia de los reclusos en esa instalación no representa ninguna amenaza para el Parque Nacional Coiba.