Mulino plantea nueva Constitución y ley educativa

RICHARD BONILLA / El Siglo
El presidente José Raúl Mulino durante su segundo discurso ante la Asamblea Nacional. RICHARD BONILLA / El Siglo
El presidente José Raúl Mulino en su segundo discurso ante la Asamblea Nacional (AN). RICHARD BONILLA / El Siglo
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  • 03/01/2026 00:00

El presidente Mulino anunció indicó que la educación panameña está desactualizada

El presidente José Raúl Mulino, en su segundo discurso ante la Asamblea Nacional (AN), destacó los avances del país, pero subrayó los retos estructurales que aún debe enfrentar, entre ellos una nueva ley educativa y una reforma constitucional.

El mandatario afirmó que la educación panameña está desactualizada y representa un desafío que requiere una reforma profunda. Actualmente, el sistema educativo se rige por la Ley 47 de 1946, parchada en cinco ocasiones durante casi 80 años, acompañada de normas aisladas que muchas veces dependen más de quien las impulsa que de su verdadero impacto en la calidad educativa.

“Soy un convencido de que el futuro educativo de Panamá no pasa por una ley de 1946”, enfatizó Mulino.

Ante esto el exministro de Educación, Miguel Ángel Cañizales, coincidió con el presidente y destacó la necesidad de actualizar el currículo, involucrando a gremios, sociedad civil y sectores productivos.

“Habría que eliminar materias y agregar nuevas asignaturas que requiere el mundo de hoy. Es importante una Ley de Carrera Docente para evitar que los gremios salgan a la calle cada vez que quieran un aumento. Esto debe estar normado para blindar el sistema educativo”, orientó.

Por su parte, el consultor laboral y económico, René Quevedo, señaló que el sistema educativo ha estado históricamente desconectado de la realidad laboral, y no desarrolla en los jóvenes las competencias que exige el sector productivo. “Desde 2012, solo uno de cada tres profesionales graduados encuentra empleo”, citó, y agregó que urge alinear la oferta educativa con un mercado laboral marcado por el emprendimiento, la tecnología, competencias digitales y habilidades blandas, como adaptabilidad y aprendizaje continuo.

Mulino recalcó que la nueva ley educativa permitirá agilizar procesos administrativos, enfrentar problemas con mayor eficiencia y garantizar la continuidad de los cambios académicos, evitando depender del ministro de turno o de la falta de compromiso político. Además, anunció un proceso participativo para escuchar a todos los sectores antes de elaborar el borrador de la ley.

Constitución

También planteó la necesidad de impulsar una nueva Constitución mediante un proceso constituyente originario, capaz de ejercer plenamente su función modernizadora y responder a las realidades del país.

El mandatario adelantó que, en las próximas semanas, presentará un proyecto para reformar la Ley de Contrataciones Públicas, con el objetivo de agilizar los procesos, fortalecer la transparencia y eliminar los vicios de una ley que ha demostrado no garantizar la debida supervisión y perjudicar al Estado.

“Hay que enfrentar, de manera directa, las bases mismas de la organización del Estado. Si este Estado no se reforma, fracasaremos. Soy testigo de que el sistema jurídico-político vigente no funciona y se requiere su democrática reforma”, añadió Mulino.

Además, reiteró que se están sentando las bases para una economía más fuerte, productiva y justa, con reglas claras e instituciones modernas; un Estado que acompañe a quienes trabajan, emprenden e invierten.