La otra cara del agua: fugas, escasez y promesas pendientes
- 07/06/2026 10:25
Millones de galones se pierden cada día, pero la gente sigue pasando páramo
Panamá posee una de las mayores disponibilidades de agua de la región, pero la realidad que enfrentan miles de familias dista mucho de reflejar esa ventaja natural. Problemas de abastecimiento, pérdidas millonarias por fugas y una gestión fragmentada mantienen vigente una crisis que expertos consideran cada vez más urgente.
El tema fue uno de los principales puntos de discusión durante el Foro de Ambiente 2026 de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), donde se advirtió que el problema del agua en el país no está relacionado con la cantidad del recurso, sino con la falta de planificación, gobernanza y capacidad de ejecución.
Las cifras presentadas durante el encuentro revelan que entre 120 y 130 millones de galones se pierden diariamente por el deterioro de la infraestructura y la ausencia de mantenimiento adecuado. Mientras tanto, numerosas comunidades continúan dependiendo de camiones cisterna, pozos artesanales y otras fuentes alternas para obtener agua.
Los especialistas señalaron que esta situación representa una contradicción para un país que busca fortalecer su posición como centro logístico, turístico y de inversiones.
A ello se suman los efectos del cambio climático, que plantean nuevos desafíos para la gestión del recurso. La reducción de las lluvias, las sequías prolongadas y el aumento de la demanda obligan a tomar decisiones estratégicas que garanticen la disponibilidad de agua en las próximas décadas.
Durante el foro se destacó que las 52 cuencas hidrográficas del territorio nacional presentan características particulares y requieren soluciones específicas, sustentadas en estudios técnicos, monitoreo permanente y planes de largo alcance.
Entre las iniciativas consideradas prioritarias figura el proyecto de Río Indio, promovido por el Canal de Panamá. La obra busca reforzar la seguridad hídrica del país y garantizar el suministro de agua potable para más de dos millones de personas, además de respaldar la operación sostenible de la vía interoceánica.
Sin embargo, los participantes coincidieron en que las inversiones en infraestructura deben ir acompañadas de cambios en la administración del recurso. Uno de los principales obstáculos identificados es la dispersión de competencias entre distintas entidades encargadas de la protección de cuencas, el abastecimiento, el saneamiento y la regulación.
Desde APEDE se planteó la necesidad de fortalecer la gobernanza hídrica mediante una mayor coordinación institucional, la modernización de los modelos de gestión y una estrategia nacional que permita ejecutar proyectos de forma más eficiente.
También se destacó la importancia de reducir las pérdidas de agua, mejorar el mantenimiento de las redes existentes e incorporar tecnologías que faciliten la toma de decisiones basada en datos.
Como referencia de una política pública sostenida en el tiempo, se mencionó el Programa de Saneamiento de Panamá, que actualmente beneficia a unas 890 mil personas mediante sistemas modernos de tratamiento de aguas residuales y mantiene planes de expansión para ampliar su cobertura.
Los expositores subrayaron además que la sostenibilidad del recurso requiere la participación conjunta de autoridades, empresas y ciudadanos. El uso responsable del agua, la protección de las cuencas y la adopción de medidas de eficiencia son consideradas acciones indispensables para enfrentar los retos futuros.
La presidenta de APEDE, Giulia De Sanctis, señaló que Panamá cuenta con una oportunidad histórica para transformar la gestión del agua en una política de Estado capaz de impulsar el desarrollo económico, fortalecer la salud pública y aumentar la resiliencia del país frente al cambio climático.