“Están muertos, pero nos duele”: campesinos rechazan traslado de cementerios

Campesinos se congregan en una vigilia en rechazo al decreto ejecutivo que ordena la clausura de los cementerios comunitarios para dar paso a la construcción del embalse de Río Indio. Aris Mariota / EFE
Por

  • 31/07/2026 17:00

El cementerio de El Limón quedó cerrado desde el 30 de julio por el proyecto Río Indio

Con velas blancas y banderas de Panamá, los afectados por la construcción de un nuevo embalse para surtir tanto al Canal de Panamá como a la mitad de la población del país, rechazaron con una vigilia el traslado de ocho cementerios anunciado por las autoridades.

La reunión tuvo lugar la noche del jueves en el camposanto de la comunidad de El Limón, situada a unos 140 kilómetros de la capital panameña, una de las ocho que se ubican en la zona inundable del proyecto de Río Indio, como se conoce al nuevo embalse que se espera esté operativo para inicios del 2032.

“Yo tengo familiares también (enterrados) y no quisiera tampoco eso (que desaparezca el cementerio). Aunque están muertos, nos duele tanto”, expresó a EFE Fabián Castillo, un campesino de la comunidad de Uracillo, cercana a El Limón, que rechaza el proyecto de infraestructura.

Un decreto ejecutivo, vigente desde el pasado 21 de julio, estableció que a partir de este 30 de julio no puede seguir usándose el cementerio de El Limón. Los nuevos entierros deberán hacerse en el cercano camposanto de Los Cedros, ubicado en la provincia caribeña de Colón.

También estableció que hasta el 15 de enero de 2027 podrán utilizarse los cementerios de Las Quebradas, Boca de Uracillo, Palma Real, Los Cajoncitos, San Cristóbal, Tres Hermanas y Los Uveros, todos ubicados dentro del área del proyecto del lago.

“Los nuevos sitios de inhumación que atenderán a estas comunidades serán informados oportunamente, una vez concluyan las coordinaciones con las comunidades y autoridades competentes, así como la habilitación de los cementerios, asegurando que cumplan con la normativa sanitaria y respondan a las necesidades, costumbres y vínculos comunitarios de las familias”, dijo el Canal de Panamá.

Cualquier proceso posterior de exhumación y traslado de restos deberá ser coordinado con los familiares “con respeto a sus creencias religiosas, su arraigo cultural y sus vínculos afectivos”, agregó.

Olegario Cedeño, un dirigente campesino que rechaza el proyecto de Río Indio, recordó en declaraciones a EFE que quienes están enterrados en los cementerios que desaparecerán son quienes fundaron las pequeñas comunidades rurales de la zona.

“El decreto donde nos prohíben enterrar nuestros muertos” lleva también “a sacar nuestras raíces que están aquí, que son nuestros ancestros (...) que han construido comunidad, que han levantado lo que hoy tenemos, que han trabajado nuestras tierras. Estas tierras son vida para nosotros”, agregó.