Especial para El Siglo | 5 de noviembre de 1903: la jornada decisiva de la independencia panameña
- 05/11/2026 00:00
El 5 de noviembre de 1903 fue clave para sacar a las tropas colombianas de Colón y sellar la separación
La gesta de noviembre de 1903 no se agotó en el pronunciamiento del día 3 ni en la ratificación popular del 4. Fue el 5 de noviembre cuando la separación de Colombia adquirió firmeza, institucionalidad y perspectiva de futuro. Esa jornada, menos celebrada, pero igualmente decisiva, cerró la etapa crítica y convirtió a Panamá en una República de hecho.
En la ciudad de Panamá, la Junta Provisional de Gobierno —integrada por Manuel Amador Guerrero, José Agustín Arango, Federico Boyd, Tomás Arias y Manuel Espinosa Batista— trabajó sin descanso. Bajo la jefatura militar del general Esteban Huertas, se consolidó el control de los cuarteles, las oficinas públicas y las comunicaciones. Se enviaron notas a gobiernos extranjeros anunciando el nacimiento de la nueva nación, comenzando por los Estados Unidos, que ya habían manifestado su voluntad de mantener la vía del ferrocarril libre de conflictos. La calma regresó a las calles, pero la determinación de defender la independencia se mantuvo firme.
En Colón, el desenlace fue especialmente delicado. Las tropas colombianas al mando del coronel Juan B. Tovar y del general Amaya, que habían llegado para sofocar el movimiento, se hallaron aisladas: sin tren hacia la ciudad de Panamá, sin garantías de seguridad y con la población local decidida a impedir su avance. Gracias a la mediación de James R. Shaler, superintendente del Ferrocarril de Panamá, y a la presencia del buque de guerra estadounidense Nashville, se llegó a un acuerdo pacífico. Los dos generales fueron apresados por órdenes del general Esteban Huertas. El 5 de noviembre, el coronel Eliseo Torres vendió su honra militar por una bolsa de dinero y los soldados colombianos embarcaron rumbo a Cartagena sin disparar un tiro.
Como señala Salabarría (1980), “es ilógico pensar que esa separación estaba realmente lograda el 3 de noviembre de 1903, cuando parte vital del territorio ístmico estaba todavía en manos del gobierno colombiano en esa fecha y un barco de guerra, el Cartagena, se encontraba anclado frente a Colón, presto a respaldar a las autoridades de Colombia; por tanto, en Colón continuó el problema” (p. 127). Fue precisamente el 5 de noviembre cuando esa situación se resolvió definitivamente.
Ese mismo día se reafirmó la decisión de mantener la neutralidad y el orden como principios fundacionales. No hubo venganza ni represalia; se optó por la prudencia y la diplomacia. El 6 de noviembre, el gobierno de los Estados Unidos reconocería de facto a la República, seguido poco después por otras naciones. Así, lo iniciado el 3 de noviembre quedó consolidado.
De esta manera, el 5 de noviembre de 1903 constituye una fecha fundamental para comprender el proceso de separación de Panamá de Colombia, pues demuestra que la independencia no fue un acontecimiento improvisado ni producto de la casualidad, sino el resultado de una sucesión de acontecimientos políticos y militares. Como destaca Quijano Vásquez (2021), “la salida del Batallón Tiradores de la ciudad de Colón, el 5 de noviembre de 1903, representó la consolidación definitiva de la independencia panameña, en estrecha relación con los acontecimientos ocurridos los días 3 y 4 de noviembre en la ciudad de Panamá” (p. 166). Estos acontecimientos marcaron el inicio de una nueva etapa en la historia nacional, poniendo fin a 82 años de unión con Colombia y dando paso a la conformación de Panamá como Estado soberano. Este proceso no solo transformó el orden jurídico y político del país, sino que también generó profundas repercusiones en las dimensiones sociales, económicas y culturales de la sociedad istmeña.