Depravados sexuales: 21 niñas al día quedan embarazadas en Panamá

La tasa de fecundidad adolescente continúa por encima de los promedios regional y mundial. Depositphotos/
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  • 28/06/2026 00:00

Expertos exigen reforzar la educación sexual ante el aumento de embarazos en menores

La tasa de fecundidad adolescente en Panamá sigue encendiendo las alertas al mantenerse por encima de los promedios regionales y mundiales.

La realidad es contundente: se estima que alrededor de 21 niñas y adolescentes quedan embarazadas cada día en el país, una cifra que mantiene en alerta a las autoridades y especialistas.

Ante este panorama, la sociedad civil reclama con urgencia mayor educación sexual, prevención y políticas públicas más efectivas para enfrentar esta situación.

La socióloga Xiomara Rodríguez fue clara al señalar que, para reducir estos índices, es fundamental incorporar la educación sexual en las escuelas. Sin embargo, lamentó que las autoridades muchas veces prefieran “mirar hacia otro lado”, pese a que la educación y la concienciación son herramientas clave para frenar esta realidad.

Rodríguez advirtió que se requieren programas de educación sexual y salud reproductiva dirigidos a adolescentes, con un enfoque territorial en las zonas donde más se registran estos casos.

La especialista alertó sobre el aumento de violaciones que derivan en embarazos adolescentes y la impunidad de muchos casos, lo que agrava la problemática.

En este sentido, enfatizó que todo embarazo en una menor de edad implica una situación de violencia sexual.

Explicó que este fenómeno perpetúa los ciclos de pobreza y desigualdad, afectando principalmente a adolescentes de zonas rurales, comarcas e incluso sectores urbanos vulnerables.

Las cifras son preocupantes. El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) estima que el embarazo adolescente genera pérdidas cercanas a $1,500 millones anuales en Panamá, equivalentes al 2% del PIB.

El representante de la sociedad civil, Gabriel Tribaldos, coincidió en que el problema responde a múltiples factores, como la falta de educación sexual, la pobreza, la escasez de oportunidades y la violencia sexual. “Es un problema que el país arrastra desde hace años”, afirmó.

Añadió que la solución requiere un enfoque integral que incluya educación sexual desde edades tempranas, acceso a servicios de salud reproductiva, prevención de la violencia sexual y más oportunidades de desarrollo para las adolescentes. De lo contrario, advirtió, la situación seguirá sin cambios.

Por su parte, Javier Lombardo, de la Unión Nacional de Padres de Familia de Escuelas Particulares, insistió en que la clave está en la educación y la comunicación familiar. Sin embargo, lanzó una frase polémica: “Repartir condones no funciona; es como darle una pistola a un niño de cinco años”.

En tanto, el MIDES recordó que el embarazo adolescente continúa siendo un problema de salud pública y desarrollo social, por lo que avanza en la actualización de la Estrategia Nacional de Prevención y Atención del Embarazo en Niñas y Adolescentes 2026-2030.

Aunque los nacimientos en adolescentes disminuyeron de más de 15,000 en 2012 a 9,531 en 2022, el problema persiste. Los mayores índices se registran en Darién, Bocas del Toro y las comarcas Ngäbe-Buglé, Guna Yala y Emberá-Wounaan.

El dirigente magisterial Diógenes Sánchez también cuestionó el estancamiento del proyecto de ley sobre educación sexual y salud reproductiva. “Son niñas teniendo niñas”, reiteró, al insistir en que la educación en las aulas es clave para prevenir y enfrentar esta problemática.