De Colón a una guerra sin regreso: muere panameño en Rusia
- 05/08/2026 15:19
Una llamada apagó la esperanza de una madre. Su hijo se fue buscando un mejor futuro y encontró la muerte en el campo de batalla
El llanto de una familia colonense hoy no nace de la violencia que muchas veces golpea las calles de la provincia caribeña. Esta vez, el dolor llegó desde un escenario mucho más distante: una guerra donde las balas apagaron la vida de uno de sus hijos y otro panameño caído en el conflicto.
Con la voz entrecortada y un profundo vacío en el corazón, Adela Ortiz recibió el pasado 4 de agosto una noticia que ninguna madre quisiera escuchar. Su hijo, Abimael Becerra Ortiz, de 19 años, murió en combate mientras formaba parte de las filas rusas.
La mujer recuerda que su muchacho salió de casa el 17 de junio, después de realizar los trámites necesarios para viajar hacia esa misión con la esperanza de encontrar una oportunidad que le permitiera cambiar su realidad y mejorar la calidad de vida de los suyos.
En conversación con El Siglo, Adela explicó que una de las principales razones que llevaron a Abimael a tomar esa decisión fue la falta de empleo. El joven buscaba una alternativa luego de esperar durante un largo tiempo una oportunidad laboral en Panamá.
“Mi hijo estaba cansado de esperar, ya tenía un año de haber hecho el examen psicológico en el SPI, entidad en la cual le habían dicho que lo llamarían para seguir el proceso, pero eso nunca ocurrió”, expresó la madre con tristeza.
Adela reconoce que la situación laboral en el país es complicada, pero lamenta que muchos jóvenes tengan que alejarse de su tierra y exponerse a situaciones extremas por falta de oportunidades.
“Él no era delincuente, no pertenecía a ningún grupo, él solo quería sacar su familia adelante”, manifestó.
Según relató, Abimael llegó a esa misión a través de otro colonense que ya tenía un año en Rusia y decidió renovar su contrato. Su hijo había avanzado hasta la tercera fase del proceso, pero finalmente no tuvo el resultado esperado.
La noticia de su muerte llegó de la mano de un compañero del mismo batallón, quien informó a la unidad militar que actualmente se encuentra en un campamento. Antes de partir, Abimael había pedido que, si algo le sucedía, sus familiares fueran avisados de inmediato.
Hoy, la madre guarda en su memoria los momentos compartidos con su hijo y recuerda que tanto ella como su padre intentaron convencerlo de no continuar con esa decisión. Sin embargo, Abimael ya había elegido su camino.
Adela asegura que, según la información que recibió, los restos de su hijo permanecen en una zona montañosa. Su mayor deseo ahora es poder recuperar aunque sea una parte de él para darle un último adiós.
Mientras busca fuerzas en Dios para enfrentar esta pérdida, la madre colonense también hace un llamado a las autoridades para que se generen más empleos para la juventud panameña.
Considera que muchos jóvenes se ven obligados a buscar caminos peligrosos ante la falta de opciones y cuestiona que existan diferencias en el acceso a oportunidades, donde —según sus palabras— algunos sectores parecen tener más ventajas que otros.
El recuerdo de Abimael queda marcado en una familia que hoy enfrenta una ausencia irreparable, mientras una madre espera encontrar consuelo ante el dolor de perder a un hijo lejos de casa.