A la intemperie y sin ayuda tras el terremoto en Los Pozos

La zona está aislada por los daños en sus vías de acceso. Cedida
  • 13/10/2026 08:32

Familias de Las Pipas, en Los Cerros de Paja, denuncian que siguen aisladas, sin agua ni luz y con viviendas destruidas.

La emergencia provocada por el terremoto del viernes 9 de octubre de 2026 sigue golpeando a comunidades de difícil acceso en la provincia de Herrera. En Las Pipas, corregimiento de Los Cerros de Paja, distrito de Los Pozos, varias familias enfrentan las consecuencias del sismo sin haber recibido ayuda humanitaria.

Un video compartido por un residente muestra las condiciones en las que quedó la vivienda de un hombre de 78 años, cuya casa sufrió pérdida total. El afectado permanece en la montaña, expuesto a la lluvia y sin un techo donde resguardarse.

Según la denuncia de moradores, las autoridades todavía no han llegado a esta comunidad debido a las dificultades de acceso. La carretera se encuentra dañada y, aunque habitualmente se puede ingresar en vehículos tipo pick-up, las condiciones actuales complican el traslado.

Los residentes solicitan que la asistencia llegue por helicóptero, pues aseguran que continúan incomunicados y que las peticiones de apoyo no han recibido una respuesta concreta.

La situación es especialmente preocupante para los adultos mayores y las familias que viven en esta zona montañosa, donde también se reportan problemas de comunicación por la falta de señal telefónica, además de la ausencia de agua potable y electricidad.

Las Pipas tiene alrededor de 150 habitantes y, de acuerdo con la información suministrada por los moradores, es una de las comunidades más pobres de Herrera. Muchas familias habitan en ranchos con techos de penca, estructuras vulnerables ante las lluvias y los daños ocasionados por el movimiento sísmico.

La cercanía geográfica con la zona de epicentri y la fragilidad de los caminos mantienen a sus habitantes en una situación de vulnerabilidad. Mientras esperan que llegue la ayuda, algunas familias deben soportar las lluvias a la intemperie y afrontar la emergencia con recursos limitados.

Los moradores hacen un llamado urgente a las autoridades para que se coordine el envío de alimentos, agua y materiales que permitan atender a los damnificados, especialmente a las personas mayores que perdieron sus viviendas.

La principal preocupación es que el aislamiento prolongue la espera de una asistencia que consideran indispensable para sobrellevar los efectos del terremoto.