Adultos mayores: los más vulnerables a las estafas digitales

No compartir información personal con terceras personas. Ilustración IA
  • 03/06/2026 10:02

Experto advierte que los ciberdelitos no atacan sistemas, sino comportamientos humanos

En un país cada vez más conectado, los fraudes digitales han encontrado un blanco: los usuarios más confiados y los adultos mayores. Así lo advierte el experto en tecnología e inteligencia artificial, Carlos Guerrero, quien asegura que la ciberseguridad dejó de ser un tema técnico para convertirse en un asunto cotidiano.

“Hoy todos tenemos un banco en el bolsillo: el celular. Allí está nuestra vida entera. Antes te robaban la billetera en la calle; ahora pueden vaciarte las cuentas sin tocarte, solo engañándote”, explicó.

Guerrero advierte que el error más común de los usuarios es pensar que no serán víctimas. “La mayoría dice: ‘eso no me va a pasar’. Pero los ataques no son sofisticados; son engaños simples que funcionan porque apelan a la urgencia, el miedo o la confianza”.

Estafas cada vez más creíbles

Entre los fraudes más frecuentes en Panamá menciona tres: el robo de cuentas de WhatsApp, los mensajes falsos que simulan ser de bancos y las estafas donde delincuentes se hacen pasar por familiares o amigos para pedir dinero urgente.

“El caso más común es el de WhatsApp hackeado. Te escribe un supuesto conocido diciendo que tiene una emergencia. Como confías, envías dinero sin verificar. Cuando descubres la verdad, ya es tarde”, señaló.

El engaño del código de verificación

Uno de los métodos más utilizados es el envío de códigos falsos. “Te dicen: ‘te mandé un código por error’. En realidad están intentando entrar a tu cuenta. Si compartes ese código, les entregas el control total de tu WhatsApp”, advirtió.

Guerrero es enfático en una recomendación clave: “Nunca, nunca compartas códigos de verificación, ni siquiera si parece que te los pide alguien conocido”.

Pagos digitales: seguros, pero no infalibles

Aunque las plataformas financieras cuentan con altos niveles de seguridad, el punto débil sigue siendo el usuario.

“Los bancos no piden contraseñas por WhatsApp o SMS. Cuando eso ocurre, es una estafa”, explicó.

También advirtió sobre el uso de redes WiFi públicas para transacciones bancarias: “Para redes sociales puede ser aceptable, pero para banca en línea es como hablar de tus cuentas en medio de una plaza”.

Adultos mayores, el blanco más frecuente

Guerrero destaca que los adultos mayores son los más vulnerables, aunque cualquier persona confiada puede caer. “No es un problema de tecnología, es un problema humano. Estos fraudes funcionan porque manipulan emociones”.

Tres reglas básicas de protección

El experto resume la prevención en tres medidas esenciales:

No compartir códigos ni contraseñas.

Activar la verificación en dos pasos.

Desconfiar de mensajes urgentes o alarmistas.

“Si algo te apura a decidir rápido, probablemente es una estafa”, concluyó.