Infidencias y confidencias del 8 de octubre de 2026

  • 08/10/2026 00:00

Glosas de la realidad política y social de Panamá del 8 de octubre de 2026. Y al que le cae el guante, que se lo aguante

Cierran filas. En la vereda tropical comentan que la patrona Qué hay pa’ mi de la Locura se subió al carrito anti-reformas electorales, siguiendo la línea que anda rodando. No es secreto que ella se sentó varias veces en la mesa donde se cocinaron esas reformas en el Tribunal Electoral.

Botín a granel. Sindicaloides de huesos duros denuncian que de la educación de los pelaos saldrán 47 millones para pagar los subsidios. En vida real, esa sacadera de chenchén del Meduca seguirá tapando los números rojos porque manejan 3,745 melones este año.

Tiembla tiembla. Sobre la corredera que se formó en los gremios sindicales por los informes del Seguro Educativo, tienen que rendir cuenta de cada centavo y los que no puedan quedaran subiendo y bajando escaleras. Sabe mucho la hija del plomero millonario.

Lío vecinal. Se le prendió el rancho a la defensora de la people con la acusación de los residentes de los edificios vecinos que juran que le roban la luz y el agua desde hace 15 años. La vaina es que esa oficina de la Vía España la ocupan hace cinco años, antes estaban en la Plaza Ágora.

Ley más dura. Bolota presentó un proyecto para modificar normas de sanciones a los jóvenes y se lo prohijaron por votación unánime en la Comisión. Vamos a ver si avanza, porque el pelucas Milei aprobó bajar la edad de chirola y sigue sin implementarse por las trabas.

Chino mudanza. Comentan que el cocotudo del turismo de los tiempos de Cachaza agarró sus muleles de la city y se fue del todo para la provincia del ganao bravo. Será que lo lanzarán como candidato a dipu para aquellos lares, la competencia está dura.

La pata coja. Pacientes están que echan chispas en los nosocomios del Complejo y la Noche Buena porque el jefe suspendió las cirugías electivas con el cuento que no tienen residentes ni insumos y camas. Ojo playero que eso está apaga y vámonos.

Papa caliente. Se supo que la otra semana sigue el debate de los hospedajes de corta estancia; un grupo dice que ellos pagan impuestos y gastos operativos y los de corta estancia repostan que no son competencia para las grandes cadenas. Amanecerá y veremos.

Paila volteá. A los manes de las juntas de conciliación y decisión del ministerio Laboral no les ha bajando el chenchen, están a punto de no asistir a las reuniones, como medida de presión contra la hija del plomero millonario. Y en Aguadulce nombraron a uno que tiene un extenso pediguí.

Van pa’ encima. Que los jubilosos se fueron nuevamente a la Asamblea a ver cómo avanza el nuevo proyecto que reemplazará el que vetó Molino de Viento. Que ahora si el dipu proponente le ponga de dónde saldrá el maná para costear dichos aumentos de los descuentos.

Caso sin resolver. En la Cajetón de la Berraquera hay frulo porque nadie sabe qué se hizo la plata destinada a los insumos que nunca llegaron a los hospitales toldas de los tiempos del bicho malo que encerró a casi todo el planeta.