Infidencias y confidencias del 22 de abril de 2026
- 22/04/2026 00:00
Glosas de la realidad política y social de Panamá del 22 de abril de 2026. Y al que le cae el guante, que se lo aguante
Lalo 34. Dice el catedrático de las letanías que ni el financiamiento post electoral de los partidos políticos y los independientes ni el voto plancha tienen base constitucional. Que eso lo inventó “Lalo 34” para sus chanchullos. Y nadie vio nada en la mesa de reformas electorales.
Dos velocidades. Dice un entogao de saco sudao que Jorgito, el jefe de la Cueva, es rápido para unas cosas y una tortuga para otras, ahí tiene las denuncias durmiendo del boss de la seguridad que ahora se dedican a valet parking.
Tanganazo. Por la esquina de los chiquillos están llorando que les cambiaron el estatus a una treintena de emplanillaos, los pasaron a licencia sin sueldo y bajo investigación. Apuntan a la Avenida Balboa de esa zozobra laboral.
Sigue el fiesto. En la Locura hablan del uso sin control del subsidio electoral, hacen encuentros partidarios disfrazados de capacitaciones. Y en esos parking la patrona Qué hay pa’ mi se manda unos discursos proselitistas. El subsidio no es pa’ eso.
Carne de cañón. Y hablando de la Cueva, en la protesta los dirigentes no dieron la cara y pusieron en frente a una dama que dijo ser asesora del gremio Canastroso. En el Salón Azul comentaban el triste papel de los jefes de las prestatarias. Ya ese decreto es historia patria.
Atraco digital. Al estilo de las películas, el espionaje cibernético está desatado, son varias entidades que ha sufrido ataques a sus sistemas tecnológico y lo dicen después que pasó el asunto; la people sigue con los pelos de punta por la información sustraída de los asegurados.
Cargo sin diente. Andan buscando al jefe de fiscalización y observatorio del asegurado; el concurso lo había ganado un exdirector de Carrera Administrativa que terminó declinando. Según comentan, el puesto pintaba más observador, sin mando, ni recursos que para fiscalizador.
Peliagudo. Por donde sigue la cosa revuelta es por el cuartel de los apaga fuego, ahora son los carros que cuestan un ojo de la cara que no reúnen los requisitos, una acusación de chantaje y unas denuncias al ente justiciero de rigor.
Sin agua. Por la U. del Pueblus hay temas pendientes de resolver en materia de gestión administrativa. La falta de agua en las facultades ya no es un secreto para nadie. Los gorgojos están pensando a quién darán el voto cuando lleguen las elecciones.
Golpe al bolsillo. Con la derogación del decreto 10 de las plataformas se le fue al pique el negocio que se traían en manos las prestatarias y funcionarios que están metidos en ese movimiento, como el hermano de la diputada del sombrero pintado.
Desorden vial. Es evidente que la calle está dura por el distrito de San Miguelito; la estación del Metro y la Gran Estación es tierra de nadie con los taxis amarillos. Generan el caos por todos lados y el no voy está a la orden. No hay ley ni orden.
Jalón de oreja. Parece que alguien le jaló las orejas a la compañía del proyecto vial Los Olivos- Macaracas que decían los parroquianos que era una trampa de muerte. Y el dipu de los puercos sabía que eso no tenía hombros y era peligrosa y miraba pa’ otro lado. Barbaridad.