El carnaval y el costo de aparentar

  • 20/02/2026 05:00

En Panamá, cuando llegan los Carnavales, muchos hacen lo necesario para no quedarse por fuera, se pide dinero prestado, se empeñan artículos, se usan tarjetas sin tener respaldo y se asumen compromisos que luego se vuelven una carga.

No es un fenómeno aislado; es un patrón que se repite, la presión por estar, por viajar, por mostrar que se participó, pesa más de lo que admitimos, la celebración deja de ser una decisión personal y pasa a ser una obligación social.

El problema no es la fiesta, es la falta de previsión, en cualquier ámbito, cuando no hay planificación, el resultado termina afectando la estabilidad, lo mismo ocurre en lo individual, cuatro días no deberían comprometer meses de ingresos.

También hay un tema de imagen, muchas decisiones financieras se toman pensando en cómo queremos ser percibidos. La exposición en redes sociales ha reforzado esa dinámica: parecer importa más que estar tranquilos, y esa lógica, trasladada al bolsillo, tiene consecuencias.

Administrar recursos no es un acto frío; es una forma de responsabilidad, así como en cualquier organización el orden evita crisis, en lo personal la previsión evita angustias innecesarias y presión emocional.

El Carnaval termina, las obligaciones permanecen, celebrar es válido, pero hacerlo con criterio es aún más importante, porque la verdadera satisfacción no está en aparentar abundancia, sino en mantener estabilidad después de que pasa la fiesta.