Vivimos de la esperanza...
- 05/04/2026 00:00
El pasado 1 de abril, el hombre se volvió a lanzar al espacio a buscar en la luna, un nuevo lugar para una futura morada. Es la esperanza del hombre que se vive renovando, a pesar de las guerras, los fracasos y de las debilidades humanas para entender ese impulso permanente. Esa esperanza derrota los sectarismos ideológicos, políticos y religiosos.
Y mientras un puñado de hombres se vuelven a lanzar a la luna, aquí en la tierra abundan las desigualdades, pobrezas y miserias entre nosotros. Enfermedades que nos atacan sin medicinas para aliviarlas. Hambrunas sin comida para los millones de hogares sin poner el fogón. Niños y adultos sin educación y, por lo tanto, sin instrumentos para trabajar con un salario generoso para sus necesidades. La tierra que heredamos hace millones de años sigue sin encontrar la paz y el bienestar del hombre. Vivimos entre el egoísmo de unos, la viveza de otros y la corrupción de Caín entre los ricos y también entre los pobres. La corrupción nos empapa a una gran parte por no decir a la mayoría de la población del planeta y también en nuestro pequeño entorno istmeño. Y cada año cuando llega la Semana Santa en el mundo cristiano, volvemos a vivir la pasión y muerte de Jesús, con todas las enseñanzas. Vuelve entre nosotros con sus vivencias, entre tentaciones, traiciones, dudas, martirio y persecuciones, la esperanza. Ella es la guía de todos los cristianos y también de los hombres que quieren un mundo mejor.
Los panameños nos confesamos cristianos. Somos la mayoría. Vivimos nuestra Semana Santa a lo panameño. Y aunque la gran mayoría no sabemos si conmemoramos o celebramos la muerte de Jesús o la resurrección de Jesús. Lo cierto es que entre rezos y tragos la esperanza está presente.
La esperanza no puede morir entre los panameños. Ella impulsa todos nuestros esfuerzos por vivir en un Panamá mejor. Pese a los problemas del día a día, pese a las derrotas y fracasos podemos salir del atolladero.
Este Domingo de Resurrección o de Pascua, hagamos votos para que la esperanza se renueve y no muera. Todos podemos ser mejores. Todos podemos luchar y todos podemos triunfar, levantando la bandera de la esperanza.