Victoriano Lorenzo sigue vigente
- 17/05/2026 00:00
Hace 123 años fusilaron a Victoriano Lorenzo y su figura sigue recordando a Panamá que un país no se construye únicamente con poder, crecimiento económico o grandes discursos, sino también con dignidad, inclusión y memoria histórica.
Victoriano Lorenzo nació en la región de Coclé, proveniente de un entorno humilde, vinculado a comunidades indígenas y campesinas. Desde muy temprano conoció la pobreza rural, los conflictos por la tierra y las profundas desigualdades sociales que vivían miles de panameños olvidados por el poder político y económico de la época, por eso, muchos lo identificaron como “la voz de los que no tenían voz”.Su fusilamiento, el 15 de mayo de 1903, no solo significó la muerte de un hombre; también representó el intento de silenciar una causa social que incomodaba a las élites del momento. Su participación en la Guerra de los Mil Días nació desde el liberalismo, pero su lucha fue mucho más profunda: peleaba por justicia social, tierras y dignidad para los sectores populares y eso incomodaba tanto a liberales como a conservadores.
En los primeros años del siglo XXI, la historia de Victoriano Lorenzo sigue vigente, nos recuerda que la marginación social continúa siendo peligrosa cuando las autoridades y los liderazgos abandonan sus territorios y dejan crecer la frustración de las comunidades. La democracia no puede quedarse únicamente en discursos, mientras los problemas cotidianos de las familias continúan sin resolverse.Su historia obliga a Panamá a reflexionar sobre algo fundamental, la construcción de un país no puede hacerse solamente desde la visión de los grupos dominantes. También debe incluir la historia y la voz de los indígenas, los afrodescendientes, los trabajadores, los productores, las mujeres y los jóvenes, ampliándose así el concepto de nación panameña.
La historia ha recuperado su accionar, hoy Victoriano Lorenzo es visto como un símbolo de resistencia histórica y de dignidad social y sigue siendo incómodo para algunos, porque obliga a Panamá a hacerse preguntas profundas: ¿quiénes siguen excluidos?, ¿quiénes todavía no se sienten representados ni incluidos? y ¿qué significa realmente la justicia social?
Hablar hoy de Victoriano Lorenzo no es hablar únicamente del pasado, es hablar de memoria, justicia y nación en el Panamá del siglo XXI.