Venezuela
- 18/01/2026 00:00
La “tragedia y comedia” de Venezuela en manos de Hugo Chavez por más de 24 años y 3 de su sucesor, Nicolás Maduro, llamándose “revolucionario y bolivariano”, convirtieron a la rica y próspera Venezuela que conocimos ayer, en la ruina de la mayoría de los venezolanos a punto de que 8 millones de sus habitantes se dispersaron en un exilio obligado por América y Europa. Panamá es testigo de primera mano de esas marchas por la selva colombiana y panameña con toda clase de penurias. Solo Perú dio refugio a más de un millón y medio de venezolanos, sin mencionar a otros pueblos. Larga jornada de marcha forzada, dejando a familias y amigos. Todo gracias a la “revolución bolivariana”, demostrando luego que no hubo revolución y tampoco Bolívar iluminó su camino con la tiranía.
Mi generación admiró a los jóvenes de la Sierra Maestra y trataron de imitarlos los jóvenes de Veraguas con el Cerro Tute. También admiramos y apoyamos la revolución sandinista con los 300 jóvenes panameños en el Batallón Victoriano Lorenzo, derramando su sangre y su coraje contra la dictadura de la familia Somoza.
En la Facultad de Derecho en 1979, protestamos contra del Sha de Irán y Miguel Antonio Bernal fue apaleado y casi lo matan, para que 47 años después, la juventud y en especial las mujeres iraníes, hayan desnudado la dictadura religiosa de los Ayatolas y en las calles gritan por su caída y contra la represión asesina. Y Hugo Chavez con su demagogia revolucionaria no dejó de encandilar a muchos panameños por lo que su silencio en esta encrucijada de nuestros hermanos venezolanos los delata. Ideales frustrados.
Ahora con la experiencia venezolana, la izquierda del patio y los opositores al Gobierno de Mulino que se lanzaron a criticar y atacar por la firma de una “carta de entendimiento” con los EEUU, como muchas otras firmadas por los Gobiernos anteriores, entenderán que la estrategia del “pragmatismo político y la negociación”, ha evitado, por ahora, la intervención militar de los EEUU en Panamá. Porque al igual que el “chavismo y su revolución”, que se quedaron solos, nadie saldrá a pelear por nosotros.
Hago votos por una transición pacífica y democrática en Venezuela sin presos políticos. Que se respete la soberanía popular, expresada en las urnas. Panamá guarda las actas legítimas del triunfo popular. VIVA Edmundo y María Corina, la guerrera.