Universidades y despilfarros

Contra las cuerdas
  • 07/10/2026 00:00

Las tres quincenas adeudadas requirieron 7.7 millones de dólares. Y esos fondos son apenas una curita para la herida financiera de la Unachi. La crisis tocó fondo. El nuevo rector salió de su despacho hacia el MEF y la Asamblea para gestionar, con urgencia notoria, los recursos necesarios. Y todavía faltan los meses restantes de 2026.

Problemas de esa magnitud no surgen de la noche a la mañana, así como tampoco se solucionan con medidas transitorias. Lo que no es un secreto es que las autoridades electas mediante procesos internos permanecen en sus cargos durante largos periodos.

Y, con cada periodo, aumentan los gastos de las planillas de estos centros de formación.

Quienes ostentan estos cargos deben optimizar el uso de los fondos y contratar únicamente al personal que necesitan, así como mantener los cargos indispensables para la operación.

Tampoco es un secreto que estas dependencias pueden convertirse en cuarteles de invierno para darles techo a exfuncionarios cuando cambian los periodos presidenciales. Más que esperar que los organismos fiscalizadores hagan recomendaciones, los propios jefes de estos centros deben realizar una descripción de cada cargo y determinar quiénes cumplen funciones prioritarias y quiénes no.