Una conversación puede salvar vidas
- 10/09/2026 00:00
El suicidio es un tema incómodo que genera miedo, por lo que muchas veces preferimos evitar la conversación. Sin embargo, guardar silencio no hace que el problema desaparezca ni que las cifras disminuyan. Cada cuarenta y tres segundos muere una persona por suicidio en el mundo (The Lancet Public Health, 2025). En Panamá, entre 2020 y 2024 se reportaron 615 muertes por esta causa, de las cuales el 87.4 % correspondió a hombres, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).
Existe el mito de que preguntar directamente sobre el tema puede inducir o aumentar la ideación suicida en una persona que atraviesa un momento de vulnerabilidad. En contraste con esta creencia, hacerlo permite poner en palabras algo que probablemente ya estaba ocurriendo en silencio, abriendo la posibilidad de recibir el apoyo necesario. Si consideras que alguien de tu entorno puede necesitar ayuda, un primer paso es conversar y escuchar sin juzgar, para así orientarlo a que acuda a un profesional de la salud, idealmente del área de salud mental, y hacerle saber que no está solo.
En ese sentido, acompañar y orientar también requiere contar con redes de atención capaces de responder. Nuestra sociedad enfrenta el reto de fortalecerlas, procurando que, cuando una persona busque apoyo, reciba una respuesta oportuna tanto de su entorno como del sistema de salud. Por ello, la prevención es una responsabilidad colectiva, y cuestionarnos qué tan accesibles son los recursos cuando se necesitan también forma parte del proceso.
Al final, no debemos tener todas las respuestas ni aliviar el dolor de manera inmediata, sino reconocer que hablar es acompañar, escuchar es cuidar y pedir ayuda es un acto de valentía. Ahora pregunto: si la próxima persona en necesitar apoyo fuera alguien que amas, ¿sabrías dar el primer paso para apoyarla?
Algunas líneas de ayuda disponibles son: MIDES, 147 y, en caso de riesgo inmediato, SUME, 911.