Un rival contra el que no llevamos chance

Contra las cuerdas
  • 01/11/2026 00:00

El suelo nos sacudió sin aviso y nos dejó a todos trastabillando en el cuadrilátero. No hubo campana que avisara el inicio del asalto, solo un retumbo seco que nos puso los pelos de punta y nos dejó buscando de dónde agarrarnos.

Este temblor pegó duro, como un gancho a la mandíbula que nadie vio venir, recordándonos que contra la fuerza de la naturaleza la pelea siempre es cuesta arriba. De un solo golpe, la tranquilidad del barrio se fue a la lona y la gente salió a la calle con el corazón en la boca, mirando para arriba y rezando para que el tinglado no se viniera abajo.

En la calle, Pablo Pueblo demostró que sabe aguantar castigo, pero la incertidumbre pega más fuerte que un nocaut.

Ver las paredes rajadas y sentir que la tierra se vuelve a mover te deja mareado, contra las cuerdas y sin saber por dónde vendrá el próximo remate. Aquí no vale hacerse el guapo ni pegarse al pecho; cuando la tierra ruge, hasta el más pesado busca la salida de emergencia. La angustia se siente en el ambiente porque nadie quiere que su casa termine destruida por un mal movimiento del suelo.

Lo cierto es que hay que amarrarse bien los guantes, mantener la calma y estar listos para lo que venga. La naturaleza no respeta categoría.