¡Suspendan y pospongan el circo preelectoral!
- 26/09/2026 00:00
Si algo ha quedado patente en esta nueva función del circo preelectoral es que para los diputados y diputadas que mangonean el cotarro legislativo, por encima y por sobre todas las cosas, prima su ambición de perpetuarse en sus curules.
Después de que, durante más de un año, en la denominada “Comisión de las Reformas Electorales” se gastaron muchos, pero muchísimos miles de dineros públicos, en 60 o 70 reuniones dizque para “consensuar” las reformas que supuestamente deben convertir nuestro sistema electoral en la envidia del globo terráqueo, ahora resulta que “esos consensos” no fueron tales.
En resumen, en la batahola que existe en la Asamblea Nacional, plagada de acusaciones de engaños, tergiversaciones y hasta de traiciones, por un lado, los voceros del PRD (que preside el primer debate) y de RM, que funge de “secretario”, dicen que se han adulterado los acuerdos y enterrado las propuestas que presentaron en la Comisión de Reformas; endilgan a los magistrados tratar de erigirse en dictadores electorales que pretenden apoderarse, “con exclusividad” de la iniciativa para proponer los cambios a la legislación electoral y también para reglamentarla a su antojo y capricho, cuando les venga en ganas; por el otro, los triunviros dicen que ellos han sido más transparentes que la transparencia misma.
¿Qué puede esperarse de esa contienda, de insaciables ambiciones políticas, que se escenifica en el que se auto proclama como “el Primer Órgano del Estado”, donde la mayoría de sus integrantes, antes que discutir leyes para resolver los problemas que ahogan al pueblo y castigan a amplios sectores de la geografía nacional, están empeñados en ver cómo se adjudican las monstruosas cantidades del inconstitucional subsidio electoral (que remontará a cerca de 120 millones) y encima patrocinan aumentar, para su beneficio, las aportaciones privadas para financiar sus campañas? Si en vez de enfrascarse en peleas crematísticas” y en ver cómo se acomodan los circuitos, que cada día les generan más repudio y desconfianza, escucharan y respetaran al pueblo que dicen representar, deben: 1) suspender el circo que han montado, 2) someter al escrutinio público el proyecto original de las reformas electorales, con todas las cuestionadas modificaciones con la que lo están parchando, y 3) reprogramar su discusión para el próximo período legislativo.
Cuando faltan casi tres (3) años para las elecciones y más de dos (2), para la apertura del proceso electoral, nada justifica las actuales calenturas parlamentarias.