Silbatina: exigen un mejor rendimiento
- 20/06/2026 00:00
Las calles de la ‘city’ y San Miguelito se han convertido en un cuadrilátero donde los patacones improvisados nos conectan un gancho tras otro directo al hígado. La crisis de los desechos nos arrastra contra las cuerdas ante la mirada impotente de la fanaticada. Mientras tanto, el servicio anda sin piernas, lento y esquivando el bulto, dejando que los cerros de desperdicios se acumulen como un retador de peso completo que nos asfixia el día a día.
La estrategia en la esquina de la promotora que manda en el patio viene siendo errática, pura finta y nada de pegada. Prometen planes de contingencia que se quedan en amagues de gimnasio, mientras Cerro Patacón, ese gigante herido y humeante, amenaza con tirar la toalla y provocar un nocaut ambiental definitivo.
Nos falta pegada y nos sobra burocracia para frenar un problema que, además de contaminar los ríos, nos resta puntos en el ranking del turismo internacional.
Si queremos salvar la pelea, hay que cambiar el plan de entrenamiento de forma urgente. No se gana este combate solo sacando camiones nuevos; se necesita educación ciudadana para aprender a reciclar y una mano dura, con guante de hierro, que multe a los que ensucian el barrio.
El asalto final está por terminar y, si no reaccionamos con un contragolpe contundente, la basura nos va a ganar por decisión unánime.