Septiembre, mes de la prevención del suicidio

  • 08/09/2026 00:00

“No te mates por eso”, “todo pasará”, “no exageres” son frases más comunes que usamos cuando queremos calmar a alguien que atraviesa una situación difícil. Aunque muchas veces es desde la buena intención, también pueden restar importancia al dolor de la otra persona. Quitarle peso a un problema no lo hace menos real y minimizar una emoción no la desaparece.

En septiembre, mes de la prevención del suicidio, es importante recordar que nuestras palabras tienen un impacto. Escuchar sin juzgar, sin poner peros, validar lo que la otra persona siente y por supuesto, ofrecer acompañamiento genuino es más valioso que intentar resolver todo con un “todo estará bien”.

Tal vez el problema es que, como sociedad, todavía no llegamos a entender la gravedad de este asunto. Nos incomoda no tener una respuesta o no poder solucionar los problemas. Por eso, a veces recurrimos a frases rápidas que intentan “aliviar” el momento, pero terminan cerrando una conversación que en realidad, necesitaba ser escuchada con más atención.

Prevenir un suicidio suena como una tarea bastante grande, incluso lejana, como si fuera algo ajeno a nosotros. Pero, en realidad, la prevención también empieza en actos del día a día. Una respuesta, la atención que prestamos o no al sentir ajeno y en la decisión de no minimizar el dolor.